domingo, 13 de septiembre de 2020

UVA EN CAZALLA. NUESTRA DESPENSA.

 


Preparar uvas en aguardiente, sería lo normal en muchas partes de España.

Pero… nosotros los valencianos, somo muy partidarios de saborear nuestra cazalla, que a pesar de que este anisado fue producido por primera vez en la localidad de “Cazalla de la Sierra”, población de la provincia de Sevilla, la cazalla está muy arraigada en nuestra Comunidad, en nuestras fiestas, costumbres y tradiciones. Y es que esta bebida transparente, de entre unos 40º/55º, es muy típica en todas nuestras localidades, siendo muy conocida la de la familia Limiñana, bajo la marca de Anís Tenis de Monforte del Cid.

Bebida con fama que sin ninguna duda, tienen razón los que dicen que “fa comboi”. A parte de “digestiva” es, sin duda alguna, la bebida de la amistad y de la juerga. Bendito destilado.

Pero no nos la vamos a beber ahora. Ese anís seco lo vamos a usar para conservar una uva, que por Navidad, hará las delicias de nuestra familia, nuestros amigos y comensales al comerla y beber su líquido.

Necesitamos:

-1 Kg de uva. En este caso he usado Uva Moscatel de los viñedos de M de Alejandría.
-1 litro de Cazalla. En este caso he usado Anís Tenis seco (cazalla).
-1 tarro de cristal.




El tarro bien limpio y desinfectado (hervido en agua caliente o en lavavajillas a más de 80º de temperatura).

Lavamos el racimo y lo dejamos que se seque bien.
Desgranamos con una tijera la uva del racimo dejando cada una un mínimo trozo de rabito. 

Los colocamos dentro del bote dándole golpecitos y girándolo para que se acomoden en su interior, pues no debemos presionar para que no se cuarteen y nos echen a perder el invento.

Llenamos hasta el borde con la cazalla y lo cerramos herméticamente. Importante quede bien cerrado.

Lo guardaremos tal cual en un armario, en nuestro “rebost” donde no le pegue ni la luz y a temperatura más bien fresca. 


Guardamos hasta Navidad, y… ya me contaréis. Comeremos la uva y beberemos la cazalla que habrá adquerido un gusto especial. 

Si lo hacéis con otro tipo de uva menos dulce, deberéis añadir azúcar a la mezcla (seis cucharadas soperas por Kg de uva). Podéis usar aguardiente en vez del anís seco. También podéis probar de meter una ramita de canela y de clavo de olor.


miércoles, 9 de septiembre de 2020

POTAJE DE VIGILIA CON BUÑUELOS DE BACALAO

 


Mi receta publicada en el Blog Vida Mediterránea


El bacalao era la estrella en las cocinas en tiempos de Cuaresma y más en Semana Santa. Múltiples recetas existen donde el bacalao y la austeridad van de la mano. Pero no por ello dejan de ser muy apetecibles.

Este plato une dos de ellas, el potaje de vigilia tradicional al que le he cocinado el bacalao convirtiéndolo en buñuelo. La combinación… perfecta y muy sabrosa.

Ingredientes para seis personas.

Para el potaje:

300 gr de acelgas o espinacas

200 gr de garbanzos cocidos

3 huevos duros

1 litro de agua

Para los buñuelos:

300 gr de bacalao desalado

2 huevos

Medio vaso de harina

1 sobre de levadura seca

Media cebolla

Medio litro de aceite de oliva o girasol

Un ramillete de perejil tierno

Sal

Al lío:

Tenemos los garbanzos cocidos, cocemos los tres huevos y reservamos. El bacalao lo hemos desalado al menos 24 horas y le hemos cambiado el agua tres veces, manteniéndolo en la nevera. Debemos comprobar que el bacalao está completamente desalado.

Una olla al fuego con el litro de agua. Cuando hierva, escaldamos los tacos de bacalao y los sacamos. Retiramos la olla del fuego y la reservamos con el agua.

Cortamos la media cebolla y la picamos con el cuchillo todo lo fina que podamos. Lo mismo hacemos con las hojas de perejil tierno.

En un bol, añadimos los dos huevos y los rompemos con una varilla sin batirlos. Añadimos el medio vaso de harina y del sobre de la levadura y vamos mezclando y dando vueltas con la varilla. Un poco de sal, pues el bacalao no debe tener nada. Cuando veamos que se nos ha hecho una crema no muy espesa (si hace falta añadimos una cucharada o dos del agua en la que hemos hervido el bacalao), añadimos la cebolla y el perejil. Removemos. Ahora añadimos el bacalao que hemos desmigado con las manos sin “destruirlo” y con una cuchara lo envolvemos todo dentro de la masa.



Una sartén con el aceite lo ponemos en temperatura más bien alta (en vitrocerámica el nº 8).

Con una cuchara la llenamos de la pasta que hemos hecho y con otra cuchara nos ayudamos para ir colocándolas en la sartén. Veremos cómo hinchan por el calor. Vamos cocinándolas y dándoles la vuelta y dejando que se doren. Con esta cantidad te saldrán al menos 12 buñuelos.



Los vamos retirando y dejándolos sobre papel absorbente.

Ahora terminamos la receta.

La cazuela con el agua de la cocción del bacalao, al fuego.  Cuando este caliente le añadimos los garbanzos, las hojas de las espinacas (me gusta más que la acelga). Probamos de sal. Esperamos no más de diez minutos y añadimos los huevos duros rallados.

Mezclamos, apagamos el fuego y ahora añadimos un buñuelo o dos de bacalao por persona.



Tapamos y esperamos cinco minutos para servir. El buñuelo se habrá empapado del líquido y estará cremoso para comer.

Los buñuelos que han sobrado, si no os los habéis comido ya, los podéis congelar para otra ocasión.

Os aseguro que disfruté mucho con esta receta.  Deliciosa.

sábado, 25 de julio de 2020

COCA SALADA



Mi receta publicada en el Blog Vida Mediterránea


¿Has probado a cocinar la Coca Salada alguna vez? Las cocas, alimento tradicional muy mediterráneo.

INGREDIENTES

Para 6 cocas:

- 500 g de harina de trigo corriente (admitiría la mitad de harina integral)
- 400 g de agua (la que admita)
- 15 g de sal (al gusto)
- 8 g de levadura fresca de panadería o 3 g de levadura seca de repostería
- Anchoas en aceite
- Piñones
- Orégano (opcional)

PREPARACIÓN

Unas dos horas y media antes de que vayamos a elaborar la receta, disolveremos la levadura en un vaso de agua y con el resto de los ingredientes en un bol, haremos una especie de volcán y en el centro echaremos el agua con la levadura y poco a poco el resto de agua que admita, mezclando hasta que se una. Dejamos reposar 10 minutos.

Pasado ese tiempo, la estiramos en forma de rectángulo -más o menos- sin sacar del recipiente y vamos plegándola en tres sobre sí mismo como el papel de un sobre. Así un par de veces. Tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar 15 minutos más y repetimos la operación. Se puede hacer esto la noche anterior y dejar reposar en la nevera. Ahora nosotros la dejamos alrededor de dos horas en reposo, tapada y en un sitio fresco y oscuro.

Pasado el tiempo sacamos la masa y la dividimos seis bolitas iguales que vamos envolviéndolas sobre sí mismas, las boleamos y dejaremos otra vez reposar tapadas sobre quince minutos.

Después vamos extendiéndolas una a una con un rodillo o con la mano sobre un papel de horno, en la forma que más nos guste: redonda, rectangular, ovalada.

La ponemos en la bandeja del horno y la tapamos con un paño o un plástico, y dejaremos sobre quince minutos más para que fermente.

Precalentamos el horno a 250 º.

Ya pasado el tiempo, opcionalmente podemos pintar o no con aceite de oliva la parte de arriba de la coca, y colocamos cuatro o cinco anchoas (de las conservadas en aceite) por encima, piñones y espolvoreamos con orégano.

Cocemos en el horno precalentado a 250° 10-15 minutos, hasta que se doren.