viernes, 27 de marzo de 2026

ARROZ CALDOSO CON CONEJO, JUDÍAS Y PATATAS

 

     Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Este plato de arroz se cocinaba en verano cuando las judías estaban en plena producción.

Antiguamente en las huertas se cultivaba la judía de careta, judía larga, de metro…  que son unas judías comestibles cultivadas especialmente para consumir con sus vainas que son finas y alargadas y llegan a alcanzar el metro de longitud. Sus frutos, las habichuelas, dado su pequeño tamaño se les da poco valor, sin embargo, son una delicia en la cocina, simplemente salteadas con cualquier acompañamiento que se desee como jamón, panceta…

La judía es una legumbre indispensable para la elaboración de cualquier plato de arroz caldoso tradicional en verano. Incluso en la paella se pueden añadir judías como la ferraura, garrofó y la tabella. 

En la actualidad, las judías no se cultivan para su comercialización, siendo muy difícil encontrarlas en cualquier tienda o supermercado, a no ser que sea de auto-cultivo. Las grandes empresas no comercializan esta variedad de judía, a pesar de su alto potencial de rentabilidad. Esto se debe, en parte, a que las plantas tardan más en alcanzar la madurez en comparación con otras variedades similares. Sin embargo, también es verdad que sus vainas son de crecimiento rápido y su cosecha es muy abundante y productiva. 

El nombre de «careta» proviene de la mancha negra en sus semillas, que recuerda a una máscara, mientras que el término «larga» hace referencia, evidentemente, a su tamaño.

Suele consumirse hervida y, en su momento, llegó a sustituir a los cardos en el tradicional puchero valenciano. Su abundancia permitía hervirlas y conservarlas en tarros al baño maría, asegurando su disponibilidad durante todo el año.

Ingredientes (para 4 personas):

  • ½ medio conejo cortado en porciones
  • 150 gr de judías largas de Careta o Bobby
  • 1 patata grande
  • 300 gr de arroz Tartana variedad JSendra o Albufera.
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Azafrán
  • Agua

Preparación:

  • Cazuela al fuego, cubrimos el fondo con un buen aceite de oliva y ponemos a dorar la carne del conejo. No me gusta salar en este momento, ni antes de freírlo. Retiramos.
  • Cortamos las judías largas de careta de manera que nos quepan después en la cuchara que nos llevaremos a la boca. Sólo les damos unas vueltas al fuego para cocinarlas.
  • Cubrimos de agua, casi a media cazuela, añadimos la carne y dejamos a fuego lento que cueza. Así se cocinaba antiguamente la verdura. Ahora si queréis, podéis cocer solo la carne y añadir la verdura al mismo tiempo que el arroz.
  • Hemos puesto antes una papelina de azafrán encima de la tapa de la cazuela. Hora de aplastarlo e incorporarlo. En este caso ponemos 7 hebras por persona. También añadimos sal.
  • Dejamos que cueza 30 minutos a fuego medio o hasta que comprobemos que la carne esté tierna.
  • Pasados los primeros 15 minutos, añadiremos la patata chascada en trocitos medianos.
  • Comprobamos el caldo que nos queda, pues debemos tener al menos tres veces más que de arroz (en total un litro para 300 gr de arroz). Si es necesario añadimos agua.
  • Si añadimos más agua, cuando empiece a hervir, añadimos el arroz.
  • Cuando empiece a hervir, probamos y rectificamos de sal si es necesario.
  • Dejamos la cazuela abierta sin tapar, para que evapore parte del líquido.
  • Tras 25 minutos, apagamos el fuego y ahora sí, tapamos la cazuela. Esperamos 5 minutos que repose y servimos repartiendo a partes iguales los ingredientes.

Un arroz antiguo que no os dejará indiferente. ¡Os encantará! 

domingo, 15 de marzo de 2026

LA MAR SALÀ. CULLERA.

 

Foto: De la web

En un enclave privilegiado, en la playa del Dosel, visitamos por sorpresa al amigo Fernando Piris de La mar Salà en Cullera, quien tuvo que hacer malabares para reubicarnos en su restaurante que estaba lleno hasta la bandera como viene siendo habitual.

Foto: Comer en Valencia
Servicio atento y profesional, especialmente el de Fernando y su mujer Raquel.

Nos dejamos aconsejar y empezamos con una Gilda acompañada de capellán y tomate seco muy acertada.

La ensaladilla sabrosa, de perfecta textura, donde se distinguían los sabores de sus ingredientes, y no los empastres que últimamente nos tienen acostumbrados en algunos lugares de moda. No entiendo las ensaladillas sin texturas, tipo puré.

Unas verduras a la plancha en su punto, donde debo destacar un fondo de cebolla caramelizada, coronado con una alcachofa a baja temperatura. Un plato logrado muy completo.

Unos mejillones al vapor sin muchas pretensiones.

Unos boquerones muy frescos fritos en su justa tempura muy apetitosos, eso sí, un poco dulzones. Fácilmente solucionable.

Una fideuá de pato y foie de sabor fuerte, con sentido y muy lograda, que recomiendo.

Un Emilio Moro tinta fina de Ribera de Duero nos alegró la tertulia.

Piña, tarta casera de Carlota y unas bolitas de boniato con manzana acompañando un buen café, fue el colofón perfecto para una comida magnífica.


Destacar que La Mar Salà, a parte de su carta habitual de comidas, es uno de los templos del almuerzo valenciano. El “esmorzaret” es toda una tradición y ritual de la casa, donde a parte de sus famosos bocadillos, se presentan calderos, donde el “sirvase usted mismo” es lo habitual. Con innumerables premios y reconocimientos, La Mar Salà ostenta el Cacao d’Or a la cultura del almuerzo.

Su cocina tradicional mediterránea con sus propios toques, donde destaco la calidad de sus productos y el buen hacer en sus elaboraciones.

Foto: De la web

La variada elaboración en sus arroces es espectacular respetando la tradición, pues no en balde se encuentra situada junto a los arrozales de la Ribera Baixa. La Mar Salà recupera modos de hacer con recetas tradicionales.

Recomienda el arroz Neptuno, elaborado con migas de congrio y marisco recuperado de una receta casera muy antigua, así como la paella de Cullera, de reciente creación, con productos típicos de la zona como el caldo de pescado, los langostinos, el sepionet, salmonetes, el tomate local, un figatell de escorpa, especias y por supuesto el arroz.

#TotalmenteRecomendado
Reservas.
 Tel. 961 746 380, MOVIL: 605 646 880

La Mar Salà

Avda del Dosel 49

46008 Cullera. (Valencia)

 


lunes, 9 de marzo de 2026

CUADROS 45. RESTAURANTE. GATA DE GORGOS

 


El amigo Ferrán y su mujer Banesa se han hecho cargo de un mítico restaurante de recuerdos imborrables. Recuerdos de cocas al horno, a carnes a la brasa y embutidos típicos de La Marina.


Mantiene su conocido restaurante Arrels dentro de la población de Gata, y ahora, alejándose de lo urbano han buscado un nuevo entorno para aquellos que quieran probar una cocina auténtica mediterránea. Brasas y horno jugarán un papel fundamental en el sabor auténtico de su cocina con ingredientes de cercanía.

Una casita antigua con vistas al montgó, con solera de años de restaurante, que después de pasar sus altibajos y diferentes propuestas abre de nuevo sus puertas. Una sala con chimenea, que te invita a sentarte y una terraza coqueta que de seguro hará las delicias en este caluroso verano que se avecina, son el lugar elegido para su nuevo proyecto.

Ferrán, alma inquieta donde las haya, sufre si no da a conocer su talento culinario y le agrada que se lo agradezcas. Le agrada que le transmitan su satisfacción al probar sus platos porque Ferrán y su atenta mujer, son restauradores por vocación, de raza. Banesa no pierde detalle en sala para que todo funcione perfecto.


Carta extensa, como no podía ser de otra manera, que de seguro hace bailar a más de uno en cocinas, aunque Ferrán tenga técnicas aplicadas que hacen más llevadero el servicio: Preparados, precocinados, vacíos… que no quitan un ápice el resultado final de su cocina auténtica. Él no engaña.

Nos tomó nota de lo que nos apetecía probar y al final… que el arroz al horno hay que probarlo, que aquello también…

Empezó por servirnos una coca de pasta bona con cebolla caramelizada, manzana y polvo de foie, que nos quitó el sentido, literalmente hablando. No he probado algo tan delicioso en años. Textura, cebolla lenta de mil horas a baja temperatura… Un bocado sinceramente muy logrado.

Siguió con una flor de alcachofa, con huevo poché i foie. Que si me había quitado el sentido lo anterior, esto me dejo noqueado. Alcachofa en su punto, resaltando el aceite de oliva… y ya cuando rompes el huevo, su yema …  Una combinación en boca… y ni os cuento cuando recoges con cuchara el resto, el poso integrado de sabores… un final apoteósico.


Quiso que probáramos su arroz al horno de leña y aunque no soy muy partidario de la variedad bomba, tenía su cosa. No quedó ni un grano.

Su plato “Rostit de la güela” me confundió. Pues pensé que se trataba del típico asado de berenjena y pimientos, y se trataba de un muslo de pollo en cazuelita, con base de cebolla, manzana, patata… y canela.  Receta de la familia que no me desagradó aun sin ser muy aficionado a la canela en los guisos.

Por último, un entrecot a la brasa con sus acompañamientos, regado con un Ribera del Duero Pago del Cielo, joven, como a mi me gustan.

De postres, nos hizo probar su tarta de manzana del Perelló caliente con helado; la tarta de la abuela con base de galleta, nata, oreo y caramelo y por último, su Tiramisú valenciano con bizcocho de soletilla bañado en Cremaet rematado con crema de naranja servido en vaso. Totalmente recomendado. Si tuviera que elegir me quedo… con los tres, pues ninguno estaba empalagoso y en su punto de dulzor.




La auténtica comida, el buen hacer de mi amigo Ferrán y a la atención de Banesa, les auguro un éxito asegurado. Gracias por vuestra atención.

RESTAURANTE CUADROS 45. Abre para servicio sólo de comidas de jueves a domingo, y ofrece además cenas, los viernes y sábados. Permanece cerrado los tres primeros días de la semana. Recomiendo hacer reserva previa.

 Para ver su carta, pincha AQUÍ.