lunes, 8 de junio de 2026

TIMBAL DE BACALAO

 

    Mi receta publicada en Vida Mediterránea 

El bacalao es sin duda uno de los pescados más consumidos en España, sobre todo en su versión salada, aunque se lleven la palma la pescadilla y la merluza.

Antiguamente, era un pescado relativamente barato que traído principalmente de Portugal, llenaba nuestras despensas y contribuían a la elaboración de platos emblemáticos.

En la actualidad, lo que llamamos pescados salados o en salazón se han vuelto un lujo dado su alto precio.

Nosotros, siguiendo la tradición del bacalao salado, vamos a elaborarlo en una receta sencilla, pero muy gustosa.

Necesitaremos para una ración generosa:

300 gr de lomos de bacalao desalado

2 patatas

1 tomate maduro y grande

1 cebolla

2 huevos

Tomate seco

Aceite de oliva virgen

Pimentón de hojilla

Si compramos el bacalao salado tendremos que desalarlo nosotros. Para ello lo lavaremos bajo el grifo y lo dejaremos en remojo en agua fría y en la nevera al menos 24 horas. Le cambiaremos el agua al menos tres veces. Después debemos escurrirlo bien y secarlo sin apretarlo. Podemos envolverlo en papel absorbente. En tiendas y supermercados (MasyMas) venden bacalao desalado en su punto que está muy conseguido. Solo tendréis que abrirlo de la bandeja un rato antes de consumirlo, lavarlo y secarlo. Nunca este lo dejéis en remojo, pues perdería firmeza y sabor.

Herviremos las patatas con su piel en agua y un poquito de sal. Haremos lo mismo con los huevos para que se nos queden duros.

Pelamos la cebolla y la cortamos en aros finos. Procurad no romperla para sacar así los aros enteros.

Ahora escaldamos el tomate en agua caliente y lo pelamos. Lo cortamos en rodajas de dos o tres cm de grosor.

Pelamos las patatas y la cortaremos en rodajas tambien. Pelamos los huevos y los cortamos en tiras finas. El bacalao lo desmigamos en trozos no muy pequeños, que se noten al comer.

Vamos a montar el plato. Para ello utilizaremos un aro circular de metal de 10 x 4’5 cm.

Ponemos el aro en el centro del plato y añadimos una capa de patata, encima otra de cebolla, una de huevo, otra de bacalao y una rodaja de tomate. Repetimos con las mismas capas. Llegado a la última capa de tomate, terminamos con una más de patata, de cebolla, el bacalao que nos ha sobrado (que debe ser abundante) y coronamos con unos trozos de tomate seco que teníamos conservado en aceite de oliva. Añadimos un chorretón de un buen aceite de oliva y espolvoreamos con pimentón de hojilla.

Sacamos el aro con cuidado y listo para comer esta deliciosa receta que estoy seguro hará las delicias de vuestros paladares. 

 

lunes, 25 de mayo de 2026

GUISADO DE CONEJO CON CARACOLES

 

       Mi receta publicada en Vida Mediterránea

La carne del conejo es de las más sanas que existen para el consumo humano. Su alto contenido en proteína y al ser muy baja en grasas, hace que su consumo sea muy saludable. Se puede cocinar de múltiples maneras, como asada, guisada u horneada, y combina bien con muchas hierbas aromáticas.

Nosotros vamos a cocinarla haciendo un guiso tradicional de los que nos recordarán nuestra infancia. Un guisado sencillo pero muy sabroso.

Para ello, necesitaremos para 4 personas:

Un concejo troceado en porciones.
1 pimiento rojo.
200 gr de caracoles (xonetes).
3 patatas grandes.
4 dientes de ajo.
1 guindilla o cayena.
Aceite de oliva, azafrán en hebras, sal y agua.

Tendremos limpios y hervidos los caracoles. Obvio explicar como hacerlo pues supongo a todos conocer el proceso. No obstantes, si optáis por comprarlos congelados, recomiendo volver a limpiarlos frotándolos entre si y cambiando varias veces el agua. Retiraremos algunos trozos rotos de caparazón que seguro tendrán. Guardarlos con un poco de agua hasta el momento de cocinarlos.

Llenamos medio vaso de agua y dejamos caer 16 hebras de azafrán para que nos suelte todo su aroma y sabor, a esto le llaman infusionar. Antiguamente, sobre todo en invierno, cuando podía estar húmedo, se metían las hebras entre papel y se tostaba poniéndolo encima de la tapa de la cazuela, luego se picaba y añadía al guiso. Cualquiera de las dos opciones nos vale.

Cazuela al fuego, añadimos generosamente aceite de oliva hasta cubrir el fondo, salamos la carne y la introducimos para ir friéndola a fuego bajo y muy lentamente. Este proceso es que nos garantizará el buen resultado final. Debemos sacar todo el sabor de la carne y pasarlo al aceite. Casi al final añadiremos los dientes de ajo chafados con su piel y el picantito.

Mientras tanto habremos asado un pimiento rojo, lo habremos pelado y haremos tiras con él. Obvio decirles que existen en el mercado ya listos para cocinar que podéis comprar.

La carne ya la tenemos bien dorada y frita, la cubrimos con agua añadiendo los caracoles limpios y ocho tiras de pimiento rojo asado. A fuego medio bajo la coceremos alrededor de 30 minutos. La carne de conejo que venden es super tierna y no necesita la misma cocción como antaño que mataban el conejo del corral.

Pasado ese tiempo, nos habrá reducido el caldo, por lo tanto, añadiremos el medio vaso de agua con el azafrán y ahora también las patatas que hemos pelado y cortado. Removemos con cuidado para mezclar todo.

Veinte minutos más tendrán la culpa de tener un guiso de conejo con patatas y caracoles digno de los mejores cocineros. Dejar los últimos diez minutos con la tapa abierta para que evapore caldo si veis que tiene demasiado. Debe quedar lo justo para emplatar y mojar pan.

Atreveros. Receta fácil a más no poder. Seguir los pasos como os he indicado y seguro que triunfaréis.

miércoles, 20 de mayo de 2026

TOSTA DE HAMBURGUESA DE PESCADO

 

     Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Esta plato tiene una historia relativamente corta, ya que empezó a popularizarse a finales del siglo XIX. La palabra «hamburguesa» hace referencia a la ciudad alemana de Hamburgo, cuyo famoso plato de carne picada fue introducido por inmigrantes en Estados Unidos. Su famoso «Hamburg-style beef», que consistía en carne picada asada y servida entre dos rebanadas de pan, fue popularizada en la Feria Mundial de San Luis de 1904, donde se sirvió en grandes cantidades. A partir de ese momento fue evolucionando hasta lo que conocemos hoy en día como tal.

En la antigua Roma sabemos que ya se practicaba el arte de picar la carne y sazonarla para ser consumida, pero el hecho de cocinarla e introducirla entre dos trozos de pan se popularizó dado la comodidad y sobre todo el cambio en las costumbres de realizar comidas rápidas.

La hamburguesa de pescado se comercializó como alternativa a la de carne, que por cuestiones religiosas prohibía algunos días su ingesta. Yo he querido cocinar estas hamburguesas de pescado que personalmente me satisfacen mucho.

Ingredientes:

Para 4 hamburguesas:

1 cebolla
2 dientes de ajos
½ pimento rojo
2 ramitas de perejil fresco (sólo las hojas)
50 gr de pan, de miga y de días (o pan rallado)
1 huevo
300 gr de merluza
100 gr de langostinos
Harina de trigo
Pimienta blanca molida
Una pizca de chile molido
Sal
Aceite de girasol

Para la salsa:
30 gr de alcaparras
4 filetes de anchoa en aceite
150 gr de mayonesa


Preparación:
En primer lugar, vamos a pelar y cortar la cebolla y vamos a pocharla en una sartén. La retiramos y escurrimos muy bien del aceite.

En un vaso batidos, vamos a romper e introducir trozos el pan (podemos usar pan rallado) junto los ajos, el perejil y el huevo. Trituramos 3 segundos, a velocidad mínima. Añadimos un poco de sal.

Seguidamente añadimos el pescado desmigado y limpio de espinas y piel, la pimienta, la pizca de chile y la cebolla pochada. Volvemos a triturar a velocidad mínima alrededor de 10 segundo.

Con la espátula bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso. Probamos de sal. Lo picamos un poco más durante 5 segundos, siempre a la misma velocidad. Deberá quedarnos consistente e integrados todos los ingredientes.

Retiramos la mezcla del vaso, añadimos el pimentón y los langostinos cortados finamente y formamos las hamburguesas. Este procedimiento es el fácil. 

Personalmente las hago de forma manual, picando el ajo y el perejil. A continuación, lo vertemos en un bol e incorporamos las migas de pan cortadas muy pequeñas, la pimienta blanca molida, la pizca de chile molido, el pimentón rojo, la cebolla pochada, el pescado y los langostinos, cortados finamente en cuchillo.

Mezclamos todo añadiendo el huevo.

Pasamos las hamburguesas por harina y las freímos en aceite de girasol por ambos lados, hasta que estén doradas. Si lo prefieren directamente a la plancha con dos gotas de aceite.

Para emplatar vamos a hacer una salsa facilísima:

Picamos en un mortero alcaparras y anchoas.

Añadimos la mayonesa que más nos guste y lo mezclamos todo hasta integrarlo muy bien.

Montamos el plato: Calentamos dos tostas de pan fino, que puede ser integral. En el fondo ponemos la salsa, el pan y encima de él la hamburguesa, que la coronamos con unos encurtidos, anchoas… 

Acompáñalo con trocitos de escarola, lechuga, hinojo, naranja, pomelo…