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viernes, 7 de agosto de 2026

PASTEL DE CHOCOLATE A LA NARANJA

 

    Mi receta publicada en Vida Mediterránea


Este pastel necesita de varias elaboraciones que iremos desgranando paso a paso.

La protagonista queremos que sea nuestra naranja, así que nos ponemos el delantal y empezamos.

Necesitaremos:

Para el biscocho inicial:

Un molde de 20 cm cuadrado

6 huevos

150 gr harina

30 gr de cacao

180 gr de azúcar

50 gr de mantequilla

Para la crema pastelera de naranja:

400 ml de leche

100 ml de zumo de naranja recién exprimido (3 ½ cucharadas)

4 yemas de huevo

80 g de azúcar

40 g de maicena

2 cucharaditas de extracto de vainilla

Ralladura de1 naranja

40 g de mantequilla

Para el almíbar de naranja:

1 taza de jugo de naranja natural

½ taza de azúcar

Corteza de 1 naranja

Corteza de 1 limón

2 clavos de olor

1 anís estrellado

2 gotitas de azahar

1 cucharadita de vainilla

1 pizca de sal

Para el glaseado de naranja:

30 ml de nata

30 gr de azúcar

40 gr de leche condensada

160 gr de chocolate blanco de fundir

1 cucharada y media de gelatina en polvo

Gotitas de colorante alimenticio amarillo

Para el glaseado de chocolate:

125 ml de agua

225 ml de nata

300 gr azúcar

100 gr cacao puro en polvo

2 cucharadas de gelatina en polvo

Empezamos elaborando el bizcocho base, para ello precalentamos el horno a 180 grados y engrasamos el molde por dentro con mantequilla.

En un bol grande, batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté clara y esponjosa (8-10 minutos con batidora eléctrica).

En otro bol, tamizamos la harina y el cacao.
Agregamos poco a poco la mezcla tamizada al batido de huevos ayudándonos de una lengua con movimientos envolventes.

Vertemos todo en el molde preparado y horneamos durante 25-30 minutos o hasta que al insertar un palillo, salga limpio.

Dejaremos enfriar 10 minutos y desmoldamos.

Ahora haremos la crema pastelera para el relleno.

Para ello, en un cazo, calentamos la leche, el jugo de naranja, la vainilla y la ralladura de naranja sin que nos llegue a hervir nunca.

En un bol, batimos las yemas de huevo, el azúcar y la maicena hasta obtener una mezcla suave y la incorporamos a la mezcla caliente, removiendo constantemente hasta que espese hasta que espese. No dejemos de remover para que no se nos pegue en el fondo.

Retiramos del fuego y agregamos ahora la mantequilla removiendo hasta que se derrita.
Reservamos la crema en un bol para dejarla enfriar. Es conveniente cubrir la superficie con un film para que no se nos seque.

Ahora elaboramos el almíbar de naranja.

Para ello, mezclamos en un cazo el jugo de naranja natural, el azúcar con las cortezas de naranja y limón, el clavo de olor, el anís estrellado, las gotitas de azahar, la vainilla y la pizca de sal.
Dejamos que hierva a fuego bajo alrededor de 5 minutos removiendo de vez en cuando. Reservamos en el mismo cazo.

Glaseado de naranja:

En un cazo, vertemos la nata con el azúcar y la leche condensada. Llevaremos a ebullición removiendo sin parar 1 minutos.

En un bol, vertemos los trozos de chocolate y echamos el liquido caliente que hemos hecho. Removemos hasta que se nos derrita el chocolate. Ahora incorporamos la gelatina escurrida que hemos tenido previamente en remojo para hidratarla. Removemos bien.

Dejamos enfriar y colamos. Ahora incorporamos las gotitas de colorante hasta alcanzar el color anaranjado mientras vamos removiendo. Taparemos con un fils la capa superior para que no se nos seque. Reservamos.

Glaseado de chocolate:

En un cazo, mezclamos el agua, la nata, el azúcar. Añadimos el cacao que tamizamos mezclando todo con unas varillas hasta que obtengamos una mezcla espesa, homogénea y sin grumos.

Llevamos la olla al fuego y empezamos a calentar a fuego medio, removiendo para que no se pegue el cacao al fondo de la olla y se nos queme.

Tenemos que conseguir que llegue a hervir sin que se nos queme en el fondo.

Ponemos en el fondo de un bol, la gelatina escurrida que hemos tenido hidratada: Echamos el glaseado pasándolo por un colador. Removemos. Taparemos con un fils la capa superior para que no se nos seque. Reservamos

Montamos el pastel:

Cogemos el biscocho y lo abrimos con cuidado en dos mitades. Con cuidado vamos empapando sus dos mitades de su interior con el almíbar.

Ayudándonos de una manga pastelera iremos rellenando una de las partes con la crema pastelera. Cerramos el biscocho y lo pondremos encima de una rejilla con una bandeja debajo para no mancharlo todo.

Ahora, el milagro. Vamos vertiendo por encima el glaseado de naranja, que debemos tener entre 35 y 40 grados (ni muy liquido ni muy espeso). Dejemos que caiga por los lados. Dejamos alrededor de 10 minutos y vertemos el segundo glaseado por encima, repitiendo la operación.

Decoramos al gusto.

domingo, 28 de junio de 2026

TARTA DE QUESO AL HORNO

 

      Mi receta publicada en Vida Mediterránea

La tarta de queso se creó en la antigua Grecia, donde era consumida por los atletas durante las celebraciones de los Juegos Olímpicos. Tras la conquista de Grecia por los romanos, estos adoptaron la receta y la extendieron por Europa. El escritor romano Catón el Viejo, en su tratado De Agricultura (siglo II a.C.), documentó una receta para un pastel de queso llamado libum, que se horneaba y ofrecía a los dioses. En la Europa Medieval, la receta evolucionó en muchos países con variaciones locales de ingredientes y métodos de cocción.

En el Siglo XIX, el famoso cheesecake neoyorquino fue el preludio de las tartas de queso modernas. En 1872, un granjero lechero de Nueva York, William Lawrence, intentó reproducir el queso francés neufchâtel, pero accidentalmente creó un tipo de queso crema más suave y denso. Este «queso crema» se convirtió en el ingrediente fundamental de ese famoso pastel horneado tal como lo conocemos hoy en día. La marca Philadelphia hizo el resto al elaborar y popularizar este queso crema.

Hoy en día existen multitud de variantes de tarta de queso y nosotros vamos a elaborar una.

Ingredientes:
200 g de galletas maría
120 g de mantequilla
800 ml de nata
800 g de queso crema (tipo Philadelphia)
250 g de queso fresco de vaca o cabra
8 huevos
300 g de azúcar
Un molde de tarta de 28 cm será suficiente


Preparación:

Rompemos e introducimos las galletas en un vaso y las trituramos sin que se deshagan del todo.

Previamente dejamos la mantequilla a temperatura ambiente al menos dos horas. A continuación pondremos la mantequilla en el microondas a potencia baja dándole tandas de 10 segundos, hasta que veamos que esté blanda pero no derretida. Es la manera de hacer mantequilla pomada.

Incorporamos la mantequilla al vaso con la galleta triturada y le damos dos meneos para que se mezcle bien. Esto nos servirá para la base de la tarta.

En la base del molde echamos la mezcla y la esparcimos bien apretándola con una lengua o cuchara.

En la misma batidora, o a mano en un bol, ponemos los huevos, la nata, el azúcar y los quesos para triturarlo y mezclarlo bien.

Echamos la mezcla encima de la base en el molde.

Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos el molde en la parte media alrededor de 40 minutos con el calor arriba y abajo. Aunque os parezca líquida al sacarla es el tiempo suficiente de horneado.

Cinco minutos antes del tiempo, comprobaremos que esté dorada, y si no, le daremos un golpe de grill.

Dejaremos atemperar sin desmoldar y después la meteremos en la nevera al menos un par de horas.

Al sacarla para servir, desmoldamos y veréis como la parte interior ha quedado cremosa y en su punto. El frío la ha cuajado.

Serviremos las raciones con un poco de miel por encima al gusto.

miércoles, 1 de octubre de 2025

BIZCOCHO DE NARANJA Y NÍSPEROS

 

                  Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Para terminar una buena comida familiar con una buena receta de un dulce elaborado con productos de nuestra “terreta”. Vamos a elaborarlo.

Ingredientes:

200 gr de maicena (sémola)

200 gr harina de trigo

25 gr de azúcar de caña

200 gramos de azúcar blanco

3 naranjas

1 bote de nísperos en almíbar

100 ml de aceite de girasol

1 cucharadita de bicarbonato

1 limón

Procedemos:

 Exprimimos el zumo de dos naranjas para obtener 200 ml del mismo. Lo vertemos en un bol y le vamos añadiendo poco a poco la maicena mientras vamos removiendo a mano con una varilla batidora.

Agregamos el azúcar y el aceite. Removemos bien integrando y a continuación tapamos el bol con papel film cerrándolo. Ponemos un paño de cocina encima y dejamos alrededor de media hora para que la sémola hinche.

Encendemos el horno precalentándolo a 180º.

Pasado el tiempo, añadiremos la ralladura del limón. Una cucharada sopera de bicarbonato al que le agregamos unas gotas de limón para activarlo. Cuando empiece a hervir lo añadimos a la mezcla mezclándolo todo bien con las varillas.

Ahora vamos incorporando la harina tamizada poco a poco y envolviéndola y haciendo movimientos envolventes de abajo hacia arriba.

Cortamos la mitad de nísperos en pequeñas porciones, reservándonos los otros. Los incorporamos y removemos mezclando.

Una vez tenemos ya la masa consistente y cremosa la pasaremos un molde para hornear que previamente hemos engrasado con aceite de girasol y espolvoreado con sémola, retirando el exceso de la misma.

Cortamos en rodajas las naranjas y vamos depositándolas por encima de la masa apretándolas un poco para semi hundirlas. Aremos lo mismo, alternando, con los nísperos que cortaremos en mitades y colocaremos boca abajo. Espolvoreamos bien con azúcar de caña. El calor del horno hará el milagro.

Horneamos alrededor de 45 minutos dependiendo de las características de cada horno.

Al sacarlo, esperamos que enfríe y espolvoreamos azúcar glas por encima.




viernes, 22 de agosto de 2025

PUDIN DE PAN


 El pan no hay que tirarlo. Lo aprovechamos. 

Necesitaremos:

500 ml de leche; 200 gramos de trozos de pan del día anterior; 150 gramos de azúcar; 2 cucharadas de miel; la ralladura de un limón o naranja; 1 cucharadita de canela; una ramita de canela en rama y 4 huevos. Mantequilla.

Preparamos un molde mediano para pudin. Engrasaremos con mantequilla y un pincel todo el interior del mismo.

En una sartén ponemos 50 gramos de azúcar con unas tres cucharas de agua y llevamos a fuego medio sin remover hasta que el azúcar se derrita y tome un color ámbar dorado. Vertemos la mezcla sobre el fondo de un molde antiadherente y sobre este, colocamos los trozos de pan. Cuidado con las quemaduras que suelen ser muy profundas.

 En un bol ponemos los huevos, añadimos el azúcar restante, la canela, la ralladura de medio limón o naranja. Mezclamos bien ayudándonos con unas varillas sin levantar demasiado aire en la mezcla. Encendemos el horno a 180º.

En una olla calentamos la leche con las dos cucharadas de miel, la corteza de medio limón y la canela en rama. Apagamos justo antes de que comience a hervir. Dejamos que se enfríe un poco y vertemos la mezcla en el bol, mezclamos y echamos en el molde que tiene el caramelo y el pan troceado. Habremos retirado la rama y la corteza. Nos aseguramos de que todos los trozos queden empapados y cubiertos.

 Tapamos el molde con papel aluminio y llevamos a hornear al baño maría durante 45 minutos. Estará cuando metamos un palillo en el centro y al sacarlo sale limpio y seco.

Dejamos que enfríe y lo llevamos a la nevera. Desmoldamos para servir.


domingo, 12 de enero de 2025

BIZCOCHO DE CHOCOLATE CON NARANJAS CONFITADAS

 


¿Existirán más de mil elaboraciones y variantes de un bizcocho, con sus diferentes ingredientes sin contar con los huevos, harina y azúcar? Pues este es uno más.

Ingredientes:

3 huevos

150 gr de azúcar

200 ml de aceite

250 ml de leche

80 gr de chocolate en polvo lo más puro posible

25 gr de chocolate blanco

250 gr de harina de trigo

1 paquete de levadura química (Royal 16 gr). Polvo de hornear

5 naranjas

Primero que todo vamos a confitar las naranjas. Aprovechamos y haremos unas cuantas más de las que necesitaremos y así tendremos para otra ocasión.

Primero que todo vamos a darles un hervor a las naranjas enteras con su piel. En una cazuela con agua las introducimos dentro y las calentamos sobre 10 minutos sin que lleguen a hervir. Les quitará el posible amargor de la piel. Sacamos y tiramos esa agua.

Cuando ya no quemen, las vamos cortando a rebanadas sobre tres cm de grosor.

Encendemos el horno a 180 grados.

En una cazuela pondremos la misma cantidad de agua que de azúcar disolviéndolo en la misma para hacer un almíbar. En ese líquido, sumergimos las rodajas de naranja y las llevamos al fuego muy suave sin que nunca lleguen a hervir. A los 15 minutos apagamos el fuego y dejamos reposar para que el almíbar se adhiera a las rodajas de naranja.

Colocamos sobre una bandeja papel de hornear, y sobre él vamos depositando las rodajas de naranja para secarlas al horno.

Bajamos la temperatura del horno a 150 grados e introducimos la o las bandejas con las rodajas. A los 15 minutos vamos mirando el resultado, pues nos deben quedar crujientes y cristalizadas. Retiramos y dejamos que enfríen.

Vamos con el bizcocho:

Calentamos la leche en un cazo y le añadimos el cacao en polvo.

Pondremos en un recipiente los huevos, el azúcar y el aceite y batimos con unas varillas a velocidad mínima. Añadimos ahora la leche con el cacao. Seguimos batiendo y sin parar vamos introduciendo la harina poco a poco para no hacer grumos. También el polvo de hornear.

El horno lo subimos a 180 grados.

Cogemos 8 rodajas de las naranjas que henos confitado y las cortamos en trozos pequeños. Las incorporamos a la mescla que tenemos ayudándonos con una lengua de cocina integrando con movimientos envolventes de abajo hacia arriba de manera que quede bien mezclado.

Metemos la mezcla en un molde previamente untado con mantequilla y horneamos 30 minutos. Siempre sigo que cada horno es un mundo. Meter el palillo y si sale limpio, el bizcocho está hecho. Retiramos, esperamos que enfríe un poco y desmoldamos.

Podemos utilizar diferentes tamaños de molde según queramos que salga el bizcocho. Redondo, alto, bajo, plano…  

Cuando esté frío, rallamos el chocolate blanco y tamizándolo espolvoreamos el bizcocho.

Podemos emplatar acompañando con una corteza de naranja caramelizada y una especie de “praliné” a mi manera muy fácil de hacer. Machacamos nueces y almendras. Fundimos chocolate blanco y mezclamos los frutos secos añadiendo pasas sin pepitas, extendemos finamente sobre un plato plano y lo llevamos a la nevera para que se solidifique por el frío. Lo sacamos y moldeamos como queramos.


lunes, 21 de octubre de 2024

TARTA DE MERENGUE PAVLOVA

 

                       Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Si buscamos el origen de la elaboración del merengue, tan popular hoy en día, nos tendremos que remontar hasta 1653, donde una preparación similar se encontraba en el texto culinario de Françoix de la Varenne Pasticier françois”. Una preparación que llamaron “biscuits de sucre en neige” (galletas de azúcar en nieve) y que podría indicarnos el verdadero origen de la preparación del merengue.

Sin embargo, la primera vez que aparece la palabra “merengue” escrita como tal fue en el 1692. En uno de los volúmenes de cocina del cocinero François Massialot titulado “Nouvelle instruction pour les confitures, les liqueurs et les fruits” donde se indica el nombre y su preparación.

¿Desde Francia al mundo entero? Siendo esta elaboración, la francesa, la más sencilla que consiste en montan las claras y añadirle el azúcar poco a poco.

Si embargo los suizos lo elaboran calentando al baño maría las claras con el azúcar hasta llegar a los 60ºC. Después lo montan todo a alta velocidad hasta alcanzar el punto deseado.

Y por último, la tercera manera de hacer merengue, a la italiana, montando las claras a la vez que preparando un almíbar de azúcar y agua. Cuando el almíbar llega a los 121ºC se vierte sobre las claras medio montadas y se continúa batiendo hasta que se forme el merengue.

Pero, no hay que olvidar que este tipo de técnica en realidad tiene un origen árabe donde se trabajaba el jarabe de azúcar sobre claras de huevo. La práctica posteriormente se llevó a Europa a través de las colonizaciones y en términos gastronómicos se desarrolló más en los imperios de los Habsburgo y en Europa Central.

Sin embargo, una de las tartas más populares elaboradas con merengue es sin duda la tarta Pavlova, en honor a Anna Pavlova, la primera bailarina rusa de finales del siglo XIX y principios del XX, estrella que fue del Ballet Imperial Ruso, quien visitó Nueva Zelanda y Australia en la década de 1920. En honor a ella se bautizó este postre. Ambos países se disputan el origen de la misma.

Los neozelandeses argumentan que se inventó en el hotel donde se hospedó la bailarina y de ahí se expandió su fama. Del lado australiano se dice que la creó el chef Herber “Bert” Sachse a petición de los dueños del hotel donde trabajaba, quienes lo contrataron para que ideara algo diferente.

Sea como sea, nosotros vamos a replicarla.

INGREDIENTES: 

Para el merengue,

  • 4 huevos.
  • 200 gr de azúcar.
  • Limón.
  • 10 gr de maicena.

Para la crema pastelera,

  • 500 ml leche entera.
  • 3 yemas de huevo.
  • 50 gr de azúcar.
  • 50 gr de harina de maíz refinada (maicena).
  • 1 limón.
  • 1 ramita de canela en rama.

Para el relleno de la tarta, además de la crema pastelera,

  • Mermelada de naranja.
  • Frutos rojos.

ELABORACIÓN:

  • Empezamos.
    Separamos las claras de las yemas.
    Batimos las claras del huevo en una batidora o manualmente, añadiendo poco a poco el azúcar. Un truco es dividirlo en cuatro partes e ir añadiendo una a una. Ojo, no parar de batir.

  •  Seguimos batiendo. Una vez vemos que se ha disuelto el azúcar, agregamos una cucharadita de zumo de limón y seguimos batiendo. Por último, agregamos la maicena y seguimos batiendo hasta que la veamos brillante. Vemos que hace el denominado pico de pájaro. Ojo, no dejar nunca de batir hasta que esté montada a punto de nieve. Ya tenemos hecho el merengue.

  • Enchufamos para precalentar el horno a 100 grados sin aire. Importante.
    Colocamos el merengue sobre una bandeja para hornear forrada de papel pergamino. Le damos forma de volcán con su cráter i todo. La trabajamos con una espátula. Importante dejar un buen hueco en el centro. La consistencia del merengue hará que no se nos caiga.

  • Importante, horneamos arriba y abajo, a 100 grados y sin aire durante dos horasImportante no abrir para nada la puerta del horno.
  • Elaboramos la crema pastelera.
  • Calentamos la mitad de la leche sin que llegue a hervir con la canela y la piel de medio limón.
  • Mezclamos a parte, las yemas de los huevos, el azúcar y la harina (maicena) con la leche fría. Lo mezclamos todo evitando hacer grumos.
  • La leche ya caliente, retiramos la piel del limón y la ramita de canela y le añadimos la mezcla anterior, removiendo siempre con una varilla. Vertemos la crema pastelera en un bol de cristal para enfriarla a temperatura ambiente.
  • Tenemos ya el merengue. En el plato que vamos a emplatar la tarta ponemos (truquito) dos trozos de papel montado uno encima del otro por el medio. Encima ponemos la tarta. Después estiraremos por los dos extremos y saldrán los papeles quedando el plato limpio con la tarta.

  • Untamos con un pincel el interior de las paredes con la mermelada. Añadimos la crema pastelera ya enfriada casi hasta arriba.
  • Dejamos hueco para decorar con frutas al gusto.
  • En mi caso, con frambuesaspiel de naranja e higo confitados.


                

sábado, 10 de agosto de 2024

TARTA DE HIGOS

 


                    Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Muchas veces me he preguntado la palabra tarta de dónde vendrá y al final sabremos que proviene de la palabra francesa tarte, variante de tourte (siglo XIII), y que procede del latín tortam («torcida») y pānem («pan»).

También podríamos denominar esta elaboración como un pastel, pero no lleva nada de harina.

Llamémosle como queramos, lo cierto es que esta muy bueno, y es ideal como postre para compartir acompañándolo además, con higos frescos de temporada.

INGREDIENTES:

-2 huevos
-5 cucharas soperas de maicena
-300 gr de queso fresco batido o requesón
-2 cucharadas soperas de yogurt cremoso
-4 cucharadas soperas de azúcar. Al gusto
-8 higos. Al gusto
-Almendras laminadas

PREPARACIÓN:

-Un molde para hornear bizcochos, de silicona mejor.

-Procedemos. Primero que todo encendemos el horno para precalentarlo a 180 grados.

-Separamos las claras de las yemas de los huevos. Lo depositamos en dos recipientes (bol) diferentes.

-Los higos los cortamos por la mitad, quitándoles el pedúnculo.

-En el bol con las yemas, añadimos todos los ingredientes a excepción de las almendras laminadas. La maicena y removemos mezclándola con las yemas; el azúcar, integramos; el queso batido o requesón, removemos; el yogurt y removemos. Todo con una lengua o espátula haciendo movimientos circulares y mezclando bien. Ahora añadiremos la mitad de los higos cortados y removemos de nuevo.

-Las claras en el otro bol, las montaremos con unas varillas. Nos ayudará añadir unas gotas de limón y una pizquita de sal, antes de empezar a batir. Queremos conseguir el punto de nieve. Cuando las claras queden firmes y se formen picos en las varillas, y no se desprenden, tendremos este merengue sin azúcar.

-Ahora lo echaremos dentro del otro bol, y con la lengua o varilla iremos haciendo movimientos envolventes para mezclarlo todo. Con cuidado y evitando en lo posible que se nos baje el merengue.

-Vertemos todo en el molde y pondremos por encima, dejándolos caer, el resto de higos y las almendras laminadas.

-Dependiendo del horno, bajaremos alrededor de 150 grados arriba y abajo sin aire. 30 y 45 minutos serán suficientes. Echaremos un vistazo antes de sacarlo metiendo un palillo y viendo que nos sale completamente seco.

-Dejaremos atemperar un poco hasta poder manipular el molde para desmoldar. Le daremos la vuelta con un plato para que nos queden los higos y almendras arriba.



Gratamente sorprendido de lo bueno que está.

miércoles, 22 de mayo de 2024

TEJA DE ALMENDRAS CON NARANJA

                                 Mi receta publicada en Vida Mediterránea


A pesar de ser un dulce muy popularizado en toda España, las tejas de almendra tienen su origen en el país vecino, Francia, la “Tuile” (teja en francés). Y que no es más que una galleta fina, crujiente en forma de teja, y de ahí ha tomado su nombre.

Empezaron a popularizarse en España después de la guerra civil por algunos obradores pasteleros donde tomaron fama y se fueron extendiendo por toda la geografía nacional, especialmente en el País Vasco, concretamente en Tolosa, Castilla La Mancha, especialmente en Toledo, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana donde se le añade zumo y ralladura de naranja.

Así pues, solas o acompañadas, como postre, son una delicia que podemos cocinar para deleitar.

INGREDIENTES:
Mantequilla fundida fría, 125 gr
Azúcar glas, 250 gr
Harina, 100 gr
Almendra fileteada, 125 gr
Zumo naranja, 60 ml
La ralladura de la piel de una naranja en grueso


ELABORACIÓN:
Derretimos la mantequilla y dejamos que atempere a tibia. Podemos utilizar el microondas (pesar la mantequilla y ponerla en un bol de cristal en el microondas, programa más menos 1 minuto a baja potencia hasta que se haga líquida). Removemos.

Elaboramos la masa: pesamos el resto de los ingredientes: azúcar, almendra, harina, zumo de naranja y la ralladura de la piel de una naranja a poder ser en grueso.


Lo mezclamos todo y los añadimos al bol de la mantequilla. Removemos. Si queda un poco líquida añadiremos un poco más de harina. Tiene que quedar una masa homogénea.

Precalienta el horno a 125 gr (cuidado que cada horno es una historia) y cubrimos con papel de horno el fondo de la bandeja.

Con una cuchara sopera iremos recogiendo masa y depositándola en la bandeja, sin extender, dejando una distancia de al menos cuatro dedos una de otra para que no se peguen entre sí, ya que cuando se calientan, se derretirán y se extenderán.

El tamaño lo elegís vosotros según la cantidad que pongáis, procurar eso sí, que todas sean iguales para que necesiten el mismo tiempo de cocción.

Metemos la bandeja en el horno y miramos como la masa se derrite, se extiende y al llevar azúcar veremos que caramelizan y cuando veamos que colorean los bordes sacamos la bandeja del horno y meteremos otra bandeja (con estas cantidades hasta tres).

Ahora sacaremos rápidamente las tejas del papel con una espátula, con sumo cuidado, las colocaremos sobre una botella o un rulo que tendremos preparado y sin quemarnos, las apretamos por los bordes para darle la forma.

Dejaremos enfriar las tejas unos minutos antes de retirarlas, para que tomen forma.

 

sábado, 24 de febrero de 2024

POSTRE CON GELATINA

 


Mi receta publicada en Vida Mediterránea 

INGREDIENTES:

  • Bizcochos
  • 300 gr nata
  • 150 gr leche condensada
  • 250 queso fresco batido
  • 400 gr de arándanos
  • 350 gr de mango
  • 100 gr de azúcar blanco
  • 40 gr de gelatina (2 sobres de láminas)

ELABORACIÓN:

Poner las láminas de gelatina en agua fría y dejar hasta que hinche.

Batimos los arándanos reservándonos unos pocos para decoración.
 

Añadimos el azúcar, mezclamos y pasamos por un colador apretando para desechar la piel y reservamos. Debemos obtener 320 gr netos.

Pelamos el mango y lo trituramos. Reservamos unos cortes para decoración.

Batimos la nata hasta montarla a punto de nieve. El queso fresco lo mezclamos con la leche condensada y batimos en lo posible. Poco a poco lo vamos incorporando a la nata montada.

Quitamos el agua de la gelatina y en bol de cristal lo metemos en el microondas hasta que se derrita y se haga líquida. Aproximadamente 2 minutos a temperatura media. Reservamos una poca para decoración.

Dejamos que atempere y le añadimos la mezcla que hemos hecho con la nata. Reservamos una cantidad para decoración y el resto lo repartimos en dos bols diferentes y añadimos en uno el mango y en el otro los arándanos preparados.

Montamos. Necesitamos un molde de 18 cm desmontable. Forrarlo con cinta de repostería. En la base colocamos bizcocho. A continuación una capa del preparado de arándanos. Metemos en el congelador para que cuaje alrededor de diez minutos. Sacamos, repetimos la operación con el bizcocho y el preparado de mango. 

Ahora metemos en la nevera hasta que endurezca.

Sacamos y añadimos una capa de la mezcla de gelatina blanca por encima y otra vez en nevera. Cuando endurezca decoraremos con fruta y añadimos la gelatina neutra que reservamos. Dejaremos en la nevera hasta el momento de desmoldar y servir.



lunes, 31 de julio de 2023

ROSEGONS CON MUESLI

 

Me alejo un poco de lo tradicional para adentrarme en el mundo de los Kookies, para elaborar nuestros “rosegons” particulares, de una manera diferente.

La mezcla de trigo, centeno, cebada, avena, arroz y maíz, en copos, inflados, integrales o refinados… junto con las frutas como la pera, plátano, manzana, pasas, dátiles, ciruelas, mango, higo, frambuesas, piña y coco… en definitiva lo que hoy denominamos muesli y que muchos utilizan para su desayuno matutino, me ha llevado a elaborar una receta facilísima cuyo resultado me ha sorprendido. Fácil y deliciosa aunque sea una bomba calórica.

Para la elaboración necesitaremos:

1 bolsa de musli (500 gr) de calidad. Como más variedad de ingredientes mejor. Debe llevar uva pasa.

2 huevos

250 gr de kéfir

100 gr de harina

100 gr de almendra molida repelada o no

100 gr de azúcar normal o de caña

100 gr de azúcar vainillado.  

Ralladura de la piel de un limón

100 gr de miel (opcional)

Azúcar glas

Preparamos una bandeja con papel de hornear y precalentamos el horno a 180º.

En un bol, mezclamos la bolsa de musli con los dos huevos, añadimos los azúcares, la ralladura del limón, la almendra molida, mezclamos bien, la miel, si así se quiere y poco a poco vamos añadiendo el kéfir y removiendo con una lengua de cocina. Ahora vamos espolvoreando con la harina para que quede una masa homogénea que no debe estar nada caldosa.

Tenemos la mezcla. Ahora vamos repartiendo en montoncitos sobre el papel y la bandeja para hornear alrededor de 30 minutos dependiendo del horno. Pondremos un poco de azúcar encima de cada uno.

Debemos tener cuidado de que no se nos queme. Con estas cantidades nos saldrán entre 20 o 21 “rosegons” dependiendo lo grandes que los queramos.

Quedarán doraditos. Espolvorear con azúcar glas. Dejar que enfríen y guardar en un tarro cerrado para que no reblandezcan.

Las cantidades pueden variar según gustos. 


jueves, 29 de junio de 2023

TARTA CASERA DE MANZANA CON HOJALDRE

 

           Mi receta publicada en Vida Mediterránea

El origen del hojaldre lo encontramos en la repostería medieval de influencia árabe, aunque probablemente sea anterior, pues se encuentran referencias clásicas de repostería hojaldradas en Grecia.

De origen incierto pues, algunos autores atribuyen la invención del hojaldre al francés Claude Geleé (1600-1682), llamado «Le Lorrain», que fue pastelero antes de consagrarse como pintor.

Para algunos historiadores opinan que el inventor fue un tal Feuillet, pastelero del príncipe de Condé, a quien Antoine Carême (1783/1833) elogia en su «Pastelero real». 

Fue precisamente Carême en su “L’art de la cuisine française”, quién reglamentó el número de pliegues ideal para que el hojaldre fuera perfecto y quién también dio nombre al vol-au-vent, cuando vio uno hecho de 10 cm de alto y le pareció tan alto y ligero que podía, literalmente, “salir volando”.

Existe otra versión más popular que dice que en una famosa panadería francesa un ayudante se equivocó en como elaboraba y extendió la masa poniendo en el centro la grasa y le dio varias veces dobleces extendiéndola cada vez más. Al final el jefe al ver que la masa se elevaba de una manera uniforme y hacía varias capas entre sí como un libro, sorprendido llamó a su ayudante. Al explicar el ayudante lo que había pasado, el jefe lo abrazó y felicitó por la nueva masa que había creado.

Lo que resulta indudable es que los pasteleros del siglo XVI al XVIII contribuyeron a su gran difusión y propagación. Introduciendo novedades, mejorando la calidad y elaborando recetas que aún hoy en día se utilizan.

La primera referencia del hojaldre en España, la tenemos gracias a Hernández Máceras, cocinero en el Colegio Mayor de Oviedo y conocido por haber publicado en el año 1607 el libro titulado «Libro del arte de cocina» en el que refleja la cocina española de los siglos XVI y XVII da la primera receta muy semejante a como la elaboraremos hoy.

En lo que todos estaremos de acuerdo es que el hojaldre, fue un avance muy importante en la repostería, dando mucho juego en las distintas elaboraciones.

INGREDIENTES PARA ELABORAR EL HOJALDRE:

250 gr. de harina de trigo con fuerza
250 gr. harina normal
10 gr. de sal
40 gr. de azúcar
125 gr. de mantequilla sin sal
250 ml. agua fría
25 gr. de levadura fresca de panadero o 9 gr de levadura seca
250 gr. de mantequilla sin sal para el plegado (medio hojaldre)

El hojaldre real o verdadero es el que lleva igual cantidad de materia grasa y harina para su elaboración. En cambio, el tres cuartos utiliza, como dice su nombre, tres cuartas partes de materia grasa por cada una entera de harina, mientras que el medio hojaldre es el que lleva 500 gr de manteca por cada Kg de harina.

ELABORACIÓN:En un bol mezclamos las dos harinas, la sal, el azúcar, los 125 gr. de mantequilla y 200 ml. agua fría. Removemos para integrar y lo pasamos a la encimera de la cocina. Amasamos durante 10 minutos y añadimos la levadura disuelta en 50 ml. de agua fría.

Continuamos el amasado hasta conseguir una masa firme, lisa y suave al tacto. Necesitaremos al menos entre 10 o 15 minutos.

Pasado ese tiempo, hacemos una bola con la masa y la colocamos dentro de un bol, la tapamos con papel transparente. La dejamos reposar alrededor de 2 horas en lugar cálido. El horno precalentado durante 2 minutos y apagado será un sitio perfecto.

Mientras reposa la masa preparamos la mantequilla. Siempre emplearemos mantequilla bien fría, nunca a temperatura ambiente. Necesitamos una pastilla de mantequilla de unos 20 x 15 cm.

Para ello, y con la mantequilla fría cortamos en dos mitades, en sentido longitudinal la pastilla de mantequilla y colocamos ambas mitades, una al lado de la otra sobre un trozo de film transparente y tapamos con otro trozo de film, que deben ser trozos largos para estirar la mantequilla con un rodillo con el que aplanaremos su superficie para que quede lisa y del mismo espesor.

Una vez estirada la envolvemos en el mismo film y la guardamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.

Espolvoreamos la encimera con un poquito de harina y recuperamos la masa. La vamos estirando con un rodillo dándole forma de rectángulo. Tened en cuanta que las dimensiones de este rectángulo deben de corresponder al doble de la medida de la plancha que hemos hecho de mantequilla para que al colocarla en el medio del rectángulo de masa, podremos taparla en toda su superficie.

Tenemos extendida la masa y pondremos en el centro la mantequilla que habremos sacado de la nevera. Cerramos como si fuera un sobre. Con los dos extremos hacia dentro. Damos una vuelta sencilla dejando la abertura mirando hacia nosotros y seguimos estirando con el rodillo. Dando primeramente unos golpecitos a la mantequilla porque estará muy dura.

Ahora viene el primer doblado de 6. Es importante hace 6 doblados mínimo. 

Estiramos haciendo un rectángulo y llevamos una parte hacia el centro (un pelín más del centro) y la otra cubriendo todo, como si se tratase de un tríptico.

Estiramos bien otra vez y volvemos a repetir lo mismo, con esto llevaremos 2 doblados de 6.

Ahora es momento de meterla en la nevera para que se enfríe otra vez porque si no, no podremos trabajar bien la masa ya que la mantequilla se calentará y se podrá salir.

Volvemos a la media hora a sacar de la nevera la masa y repetimos el tercer y cuarto estirado y doblado.

Enfriamos otra vez y repetimos pasado el tiempo los últimos dos doblados.

Para las masas hojaldradas fermentadas, como es el caso, las que se utilizan para bollería como cruasán, napolitanas u otros pasteles, serán suficientes sólo tres pliegues.

Con este proceso ya tenemos la masa de hojaldre lista y con ella vamos a elaborar una tarta de manzana especial e individual para cada comensal.

PREPARACIÓN DE LA TARTA DE MANZANA:

Sólo necesitaremos unas buenas manzanas variedad Golden o cualquiera de carne dura.Lavaremos, pelamos y cortamos las manzanas en cuartos. Retiramos las semillas y cortamos en rodajitas finas.

La masa que tenemos hecha, la extendemos sobre la encimera y ayudados de un plato de postre (15 o 20 cm) lo ponemos encima de la masa para que, teniéndolo de guía, con un cuchillo, iremos cortando a su alrededor y sacando redondeles de masa que iremos depositando encima de la bandeja de horno recubierta de papel de horneado. Colocaremos sobre 5 separándolas lo máximo posible para que no se molesten al hinchar. La masa, si nos sobra, admite congelación para disponer de ella cuando la necesitemos.

Colocaremos las rodajas de manzana por toda la superficie dejando libre el borde. 

Tenemos que tener en cuenta que en el horno las manzanas van a reducir un poco, así que cubrimos bien el centro en forma de abanico.
Insisto. Dejamos libre el borde, pues nos interesa no taparlo para que nos levante.

Precalentamos el horno a 200º, metemos la bandeja y bajamos a 180º. 

Dependiendo del horno estará echa entre 15 o 20 minutos.

Espectacular el nido que se ha formado. Espolvoreamos con un poco de azúcar glasé. Podemos añadirle una bola de helado cuando atempere un poquito y serviremos la tarta tibia con el contraste del frío del helado.

Otras opciones son, una vez fría, calentar un poco de mermelada de melocotón y pincelarla. O bien hacer un simple almíbar con azúcar y también pincelarla. Le dará un toque y brillo especial.

Si la dejas preparada y la metes en el horno justo cuando empieces a comer, la tendrás lista a la hora del postre.

Ni que decir tiene, que puedes comprar la masa de hojaldre ya hecha. Hay en el mercado marcas muy buenas.

viernes, 26 de mayo de 2023

PIÑA CARAMELIZADA

 

Un clásico postre, sencillo y sabroso presente en muchos menús de bares y restaurantes. Fácil de hacer.

1 piña

200 gr de mantequilla

50 gr de azúcar

En una sartén grande derretimos la mantequilla. 

Pelamos la piña, le quitamos el corazón duro y la cortamos en rodajas. 

Introducimos las rodajas una a una dentro de la sartén y las cocinamos a fuego lento por los dos lados. 

Espolvoreamos con azúcar y le damos vueltas hasta que caramelice el azúcar.

El tiempo dependerá según como nos guste la piña. Personalmente no me gusta muy hecha.


martes, 23 de mayo de 2023

FLOR DE MANDARINA

 

       Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Un postre dulce que no te dejará indiferente.

INGREDIENTES: 
4 mandarinas tamaño grande y muy muy dulces.
1 huevo.
125 gr de azúcar.
Una pizquita de sal.
3 cucharadas grades de yogurt griego.
50 gr de aceite de girasol.
100 gr de harina.
Una cucharadita de gasificante, soda Barrachina o similar.
Una cucharadita de canela.
50 gr de mantequilla en barra.
Azúcar glass.

ELABORACIÓN: 

Pelamos las mandarinas y les quitamos muy bien todos los hilos blancos que tengan, dejándolas bien limpias. Las cortamos justo por la mitad sin romperlas para obtener dos mitades iguales.

En un bol, añadimos primero el huevo entero y después 100 gr de azúcar y la pizquita de sal. Con unas varillas vamos mezclando hasta integrar y añadimos el yogurt griego y seguimos mezclando. Ahora el aceite de girasol. 
Seguimos mezclando con las varillas sin parar de mover. Por último la harina y el gasificante en polvo (soda) echándola poco a poco para no crear grumos. Seguimos mezclando hasta integrarlo todo.

Sartén grande al fuego, calentamos y vamos untando todo su interior con la mantequilla hasta derretirla. Añadimos los 25 gr de azúcar restantes y la canela, movemos un poco y vamos colocando todas las mitades de mandarinas boca abajo, esperamos cinco minutos que suelte parte de su zumo y vertemos la masa que hemos hecho por encima, cubriendo todo. Tapamos la sartén y dejamos a fuego bajo alrededor de veinte minutos.

Hay que vigilar la evaporación que se pueda producir, por lo que es conveniente destapar a los diez minutos con cuidado de llevarnos el agua acumulada en la tapadora para desecharla. Que no nos caiga dentro. Igual haremos en el momento de apagar el fuego.

Cuando veamos que está hecha, retiramos del fuego. Con un plato grande encima volcamos el contenido dándole la vuelta. Nos aparecerán las mandarinas cocinadas en forma de flor.Espolvoreamos con azúcar glass.


Podemos servir el plato directamente en la mesa, o con un aro de cocina del tamaño adecuado, iremos sacando las mitades una a una y emplatándolas tal y como se ve en la foto de portada. En este caso espolvoreamos directamente en el plato.Podemos decorar con frutos del bosque y cítricos semi desh
idratados.

lunes, 26 de diciembre de 2022

BOSQUE DE NAVIDAD

 

Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Vamos a elaborar un plato navideño especial: Un Bosque de Navidad. Estas fechas nos obligan a exigirnos un poco más en la cocina para sorprender a nuestros familiares en las cenas o comidas que celebremos.

Un postre fácil, curioso y de seguro que encantará a grandes y pequeños.

INGREDIENTES

Necesitaremos para elaborar las piñas: (nos saldrán 8 piñas de variados tamaños)

  • 125 gr de galletas tostadas
  • 1 cucharada grande de cacao en polvo
  • 2 cucharadas de dulce de leche condensada
  • 60 gr de mantequilla
  • 75 gr almendra molida crocanti
  • 50 gr de copos de maíz com chocolate
  • 10 gr de piñones

Para la elaboración del Merengue:

  • 5 claras de huevo  a temperatura ambiente
  • 250 gr de azúcar glass
  • 2 gotitas de limón

Para decoración:

  • 10 gr de azúcar glass
  • Carbón de azúcar
  • Arándanos rojos congelados
  • Una ramita de ciprés NO COMESTIBLE

Todos los ingredientes puedes adquirirlos en cualquier supermercado de la cadena masymas.


ELABORACIÓN

  • Vamos a hacer las piñas. Para ello, en un bol, mezclamos las galletas que hemos triturado estilo tierra, el cacao en polvo, removemos, el dulce de leche, la mantequilla a temperatura ambiente (blanda) y la almendra crocanti.
  • Nos ponemos unos guantes de cocina y con las manos mezclamos hasta hacer una bola consistente que podamos trabajar.
  • Cuando la tengamos hecha, hacemos un rulo y cortamos en ocho partes iguales o desiguales (unas más grandes y otras más pequeñas). Haremos ahora bolitas y le daremos forma de pera.
  • Es el momento de decorar con los copos de maíz de chocolate hasta recubrirla por completo. ¿Se parece a una piña de pino piñonero? Pues, intercalamos piñones que hemos tostado un poco previamente entre los copos.
  • Apretamos con las manos hasta conseguir la forma perfecta. Las depositamos en un plato, tapamos con un film y dejamos en la nevera que endurezcan (2 o 3 horas).
  • Vamos ahora hacer el merengue. Necesitamos un un batidor de varillas (totalmente limpio y seco). Separamos 5 claras de sus yemas y depositamos en el vaso batidor las claras con cuidado que no se mezcle nada de yema pues no nos montaría, añadimos dos gotitas de limón y enchufamos a velocidad mínima hasta conseguir ver una espuma blanca (al menos 5 minutos). Clara montada.
  • Es la hora de ir añadiendo cuchara a cuchara el azúcar glass cada treinta segundos aproximadamente, aumentando la velocidad del batido poco a poco. La última cucharada subiremos al máximo y dejaremos batir al punto de nieve (sobre 10 minutos dependiendo de la potencia de la máquina utilizada) El resultado deberá ser espectacular, con una consistencia espesa y dura. Dejamos reposar 5 minutos.
  • EMPLATAMOS: En una parte del plato, ponemos  merengue como si de  nieve fse tratara, encima he puesto dos piñas de diferente tamaño, unos trocitos de carbón de azúcar como si de piedras se tratasen, la hojita de ciprés con azúcar glass y las bolitas de arándanos rojos.

Espero lo disfrutéis  ¡Feliz Año Nuevo!