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lunes, 23 de febrero de 2026

BORRETA DE PULPO

 


En las XXI jornadas gastronómicas de la “Bossa de Polp” organizadas por el Ayuntamiento de Miramar, el pasado domingo día 22 de febrero, tuve el placer de participar con la elaboración de esta receta.

La ‘borra’ es uno de los guisos más antiguos de la cocina alicantina, hoy prácticamente desaparecidos y cocinados en el ámbito familiar.  

La ‘borra’ es una forma de conservar verduras, que cosechadas en verano se secaban al sol encima de los cañizos que se utilizaban para secar las uvas de moscatel después de escaldarlas para convertirlas en pasas.

Se secaban tomates, berenjenas y pimientos, que era cortado en mitades y rodajas y expuesto al calor del sol en los cañizos hasta que pasificaban.

Después se guardaban en bolsas de tela con un puñado de ajos y ramillete de lavanda para evitar que entraran las polillas y otros insectos que lo echara a perder.

 Dado que cada verdura sólo había en su temporada, las que se cosechaban en verano tenían que secarse o meter en botellas o botes para, una vez esterilizados al baño maría, guardarlo para su consumo en invierno. 

La ‘borra’, cuando quería ser utilizada para cocinarse, se echaba un puñado de ella en una cazuela de agua hirviendo, y en un par de minutos, estaba hidratada y dispuesta para ser cocinada, agregándose algún guiso.

El etnógrafo Francisco G. Seijo Alonso (Gastronomía de la Provincia de Alicante. 3ª ed. Alicante, 1977) nos da una detallada relación de recetas de ‘borra’ con las múltiples variantes que tiene en los pueblos del valle de la provincia

Es muy conocida la Borreta de Alcoy, Cocentaina y pueblos de alrededor. Se cocina principalmente para la cena.  Hay muchas variantes según las poblaciones en las que en algunos se le añade acelgas, ñoras, coliflor o según que pescado como el bacalao o melva salados (y desalados), atún o sepia e incluso botifarra y carne como la de pollo. La verdura siempre deberá ser de temporada.

Para la ocasión, hice mi versión de la Borreta (tomate seco), esta vez utilizando pulpo.

Utilice una paella para cocinar de 60 cm. Lo normal en casa sería cocinar en una olla plana o incluso en una, tipo parisién.

Con los ingredientes que voy a enumerar, salieron 45 tapitas. Lo que equivaldría a 12 cumplidas raciones para 12 comensales en plato. Cada uno haga cálculos para los ingredientes necesarios según su número de comensales.

Ingredientes:

6 cebollas grandes

6 patatas grandes

2 pulpos de alrededor de kilo y medio cada uno. Congelados

8 alcachofas tiernas y grandes

12 tomates secos

Agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimentón de hojilla y guindilla triturada.

En primer lugar, descongelaremos el pulpo (debe estar congelado para romper las fibras y se nos quede tierno). Lo dejaremos en la nevera la noche anterior. Lo limpiamos y en una olla con litro y medio de agua hirviendo sin sal, importante, lo introduciremos tres veces seguidas, cogiéndolo por la cabeza y esperando cada vez que el agua vuelva a hervir. Lo asustamos para que luego no se nos pele al cocerse. La tercera vez, lo sacamos y lo dejamos caer para hervirlo a fuego medio 20 minutos por un Kg de peso, añadiendo 10 minutos más por cada kg.  Es decir, para nuestros pulpos de kilo y medio, serían suficientes 25 minutos. Pincharemos la pata por la parte más gorda con un palillo para comprobar que este en su punto. Apagamos el fuego y lo dejaremos que repose veinte minutos. Lo sacaremos entonces y dejaremos que enfríe totalmente. El caldo, una vez frío, lo colaremos y reservamos. Lo vamos a utilizar.

En un vaso de agua, pondremos a remojo los tomates. Yo los corto a trocitos.

En una cazuela, añadiremos un vaso de aceite y en él, a fuego sueve iremos pochando las cebollas que hemos cortado en juliana (tiras finas y alargadas). A media cocción, añadiremos un poco de sal para ayudar a sacar el agua que contiene. Removeremos de vez en cuando.

Pelamos las patatas y las cortamos en laminas de alrededor de 3 milímetros (para cocinar en cazuela puedes cortarlas chascándolas o como se quiera.

Pelamos y limpiamos las alcachofas cortándolas en láminas. Es conveniente introducirlas en agua con limón para que no ennegrezcan. Si tienen pelos, los retiramos.

Tenemos todos lo ingredientes preparados.

A la paella echamos la cebolla con su aceite que henos pochado y la repartimos por toda la paella. Ponemos encima las patatas en laminas. Salamos sin miedo. 


Vamos colocando las láminas de alcachofa, los trocitos de tomate hidratado bien repartido y el pulpo que hemos troceado. Añadimos una cucharada de pimentón esparciéndolo, así como un poco de picante triturado al gusto. El agua donde hemos hidratado los tomates también la metemos en la paella.



Encendemos el fuego a tope y cubrimos todo con el caldo de la cocción del pulpo que como he dicho, lo hemos colado. Justo solo para cubrir las patatas. Con el calor residual de cocción se cocinará todo.

Cuando empieza a hervir por todo, bajaremos a fuego medio para que justo en veinte minutos, se no haya cocido la patata, haya evaporado el caldo y nos quede el aceite con todos los sabores integrados.











Ver vídeo pinchando aqui

Publicación aquí

lunes, 9 de junio de 2025

MIGAS DE BACALAO

 


   Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Me permito la licencia de cocinar una versión libre de esta tradicional receta.

Para 4 platos:

Una barrita de bacalao tipo inglés sobre 70 gr.

1 tomate

1 pimiento verde tipo corneta (largo)

2 dientes de ajo

24 aceitunas negras sin hueso

1 cebolla mediana roja

4 huevos

6 patatas medianas

Aceite de girasol y de oliva

Esta receta podemos hacerla con bacalao desalado. Personalmente el Inglés le da más sabor y por eso lo he utilizado. Lo dejaremos pues en remojo en agua fría la noche anterior en la nevera.

Pelamos las patatas y las cortamos en fino. Mejor con una mandolina o similar.  Deben quedarnos en láminas. Las pondremos en remojo en agua fría 15 minutos.

Cortamos y picamos en fino las aceitunas con un cuchillo. Mezclamos con los ajos también cortados muy finos y lo reservamos añadiendo un poco de aceite de oliva.

Sacamos las patatas, las escurrimos bien y las secamos con papel absorbente.

Lo mismo haremos con el bacalao y lo desmigamos y aplastamos. Reservamos.

El tomate lo pelamos, abrimos y quitamos las semillas y cortamos en cubitos pequeños. Cortamos de igual manera el pimiento verde y la cebolla en juliana.

Mezclamos en un bol, el bacalao, el tomate, el pimiento y la cebolla. Regamos con aceite de oliva e integramos suavemente. Reservamos.

Haremos ahora los huevos poché.  Untaremos unos films con aceite de oliva, meteremos los huevos dentro, un poquito de sal y haremos saquitos que ataremos. Metemos los saquitos en agua hirviendo 3 minutos. Sacamos y reservamos.

En cazo con aceite de girasol a temperatura media, vamos friendo las patatas poco a poco.  Las habremos salado un poco. No las haremos todas a la vez para poderles dar el punto de cocción óptimo sin que se quemen. Deben quedar blancas y blandas, pero hechas.  Podríamos darles un puntito de dorado en el último momento subiendo la temperatura. Retirar y depositar sobre papel absorbente.

Montamos los platos.

En cada uno de ellos, repartimos las patatas, a los lados las aceitunas negras y por encima la mezcla con el bacalao que teníamos reservada. Pondremos encima un huevo poché.

El placer de abrirlo y ver la yema fluir...  Mezclamos todo y comemos.



viernes, 20 de septiembre de 2024

TARONGETES DE LA VILA

 


Mi receta publicada en Vida Mediterránea


Plato típico de esta localidad alicantina que se elabora con el caldo del puchero al que se le añade esta pelota de carne envuelta en una hoja de col.

Puede comerse como entrante del propio puchero o bien como plato único.

En poblaciones de la Vega Baja del Seguro, existe un plato similar, caldo con pelotas (holla), que normalmente se hace con la carne de pavo/a o pato y no se envuelve en col.

Elaboraremos pues un buen puchero con todos los ingredientes necesarios.

Y ahora, vamos con la receta de las pelotas llamadas “tarongetes” en la Villajoyosa.

INGREDIENTES (para 6 personas):

1 litro de caldo de puchero
200 gr. de carne picada de panceta entreverada de cerdo
200 gr. de magro de ternera
100 Gr. de carne de salchichas, normalmente blancas
1 huevo
Piñones
1 diente de ajo (Opcional)
Nuez moscada.
La ralladura de la piel de un limón
150 gr de pan duro
Un vaso de leche
4 ramas de perejil
Sal
Pimienta negra molida
Hojas de col para envolverlas
Yo le añado una cucharadita de pimentón de hojilla y azafrán. Hay quien añade canela, pero personalmente no me gusta.

ELABORACIÓN:

Ponemos en remojo dentro del vaso con leche el pan duro.

En una jofaina o bol, mezclamos las carnes. Picamos las hojas de perejil. Los piñones. El ajo machacado y vamos añadiendo las especias. La nuez moscada mejor no comprarla en polvo. La rallamos nosotros. Su sabor es mucho mejor.

Se incorpora el pan que escurrimos y el huevo. Rallamos la corteza del limón.

Con las manos removemos para mezclarlo todo y dividimos en seis partes que enrollaremos bien con hojas de col. Podemos atarlas con un hilo.



Si las hojas de col previamente las congelamos unos minutos o la exponemos al vapor, las manejaremos mejor.

Con el caldo del puchero limpio (colado) herviremos las pelotas entre media hora o cuarenta y cinco minutos. Cuando arranque el hervor, a fuego lento para que no se nos deshagan.

Serviremos como plato único o acompañado del puchero que hemos elaborado para utilizar el caldo.

viernes, 23 de agosto de 2024

PIMIENTOS RELLENOS / PEBRERES FARSIDES

 


                  Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Lo que en Alcoy y el Comtat de Cocentaina llamamos bajoques farcides, en Castellón o en pueblos de La Vall d’Albaida son pebrots o pimentons farcits y en Oliva y alrededor son pebreres farcides.

La peculiaridad de esta receta en Oliva, es que los pimientos utilizados son más pequeños y lisos para así poderlos comer con las manos y con tres bocados.

Cuentan que empezaron a cocinarse así para que los agricultores se los llevaran al campo para comérselos allí y seguir con sus labores (el recapte).

Oliva sigue manteniendo esta tradición que junto con las cocas forman parte de una gastronomía local muy arraigada.

Pero si cabe, la peculiaridad de esta receta de Oliva son sus ingredientes que los caracterizan.

En otros lugares, este arroz se cocina añadiendo carne picada, pero en la receta que nos ocupa no lleva.

INGREDIENTES para seis pimientos rellenos o “pebreres farsides”:

6 pimientos rojos lisos y no muy grandes
150 gr de “fesols de careta, bajoca llarga” o judías finas
100 gr de garrofón
250 gr de “tonyina” salada. Atún salado.
250 gr de arroz variedad Albufera de Tartana.
2 tomates maduros
6 dientes de ajos
2 hojas de perejil
100 ml. De aceite de oliva
10 hebras Azafrán Desbrín
Pimentón de Hojilla Rebost


PREPARACIÓN:
Desalamos el atún dejándolo en un bol en agua fría en la nevera. Importante que el agua esté fría. Entre 4 y seis horas serán suficientes.

Los pimientos, les cortaremos la parte de arriba (la corona) y reservaremos. Las vaciamos con los dedos quitándoles todas las semillas y las tiritas blancas. Las colocaremos en una cazuelita de barro adecuada de tamaño para que se conserven erguidas. Dejaremos que suden soltando su agua.

Mientras tanto, limpiaremos la verdura, cortando las judías, picando el ajo y perejil. También picamos las coronas de los pimientos que habíamos reservado. Pelamos y picamos un tomate y el otro haremos rodajas para coronar los pimientos.

Una vez desalado el atún lo secamos bien con papel absorbente y lo cortamos a trozos pequeños.

Sartén al fuego con aceite y sofreímos la picada de ajo y perejil.
 Añadimos un poco de pimentón y el tomate. Ahora agregamos el atún desalado. Ahora las judías a trocitos y el garrofón. Unas vueltecitas y cubrimos con agua. Dejamos cocer alrededor de quince o veinte minutos para que la verdura esté en su punto. No debe quedar casi caldo. Probamos de sal y añadimos si es necesario. Añadimos ahora el arroz, las hebras de azafrán que podíamos haber infusionado en agua a 40 grados y movemos y dejamos alrededor de 5 minutos desde que empiece a hervir en que sacaremos del fuego.

Los pimientos, retiramos el agua que hayan soltado e iremos rellenándolos un poco más de la mitad cada uno de ellos con el sofrito y el arroz. Rellenamos sin que queden huecos pero sin apretar demasiado. El poquito caldo que quede hay que repartirlo. Cubrimos con rodajas de tomate sazonadas con sal a modo de tapadera.

Importante tener precalentado al horno
 a 180 grados.
La cazuelita la cubriremos con papel de estraza o de horno bien mojado y al horno. Necesitarán alrededor de hora y media.

Comprobaremos que el pimiento esté blandito lo que nos indicará que ya están buenas para retirar y comer.

domingo, 16 de junio de 2024

COCA DE CASTELLÓN

 

                   

Mi receta publicada en Vida Mediterránea


Una peculiaridad de esta coca es que no lleva harina y lo hace muy especial para aquellos intolerantes al gluten o celiacos y tampoco lleva ningún tipo de lácteos.

En principio se la denominó coca de patatas, pues cuentan que un labrador de la zona de la Marjalería de Castelló fue el inventor de esta delicia, pues dispuesto a preparar una coca tradicional, se dio cuenta una vez iniciado el proceso, de que no tenía harina y sí patatas hervidas, por lo que provo de añadirla en sustitución de la harina y el resultado fue tan espectacular que dio el salto a la capital convirtiéndose en un dulce típico para ser consumido los domingos. Tras algunos años en el olvido, el Ayuntamiento y el gremio de pasteleros, resucitaron la ahora llamada coca de Castellón convirtiéndose en producto souvenir de la ciudad.

Lo sorprendente es que nadie notara al final que lleva patata y no harina, dada su jugosidad y sabor.

Vamos pues a cocinar este delicioso “bizcocho”. Las cantidades según gustos, pero hay que tener en cuenta las proporciones. Así que para,

3 o 4 patatas (500 gr de puré), necesitamos:

500 gr de azúcar

250 gr de almendra molida (repelada o no)

6 huevos L o XL

1 limón

En primer lugar pondremos las patatas con su piel a cocer en agua hasta que estén cocidas. Una vez hechas las patatas, las pelamos sin quemarnos troceamos y en un bol las machacamos con un tenedor sin pasarnos. No queremos un puré demasiado fino, mejor algo tosco pero sin grumos. Reservamos para que atempere, lo ideal es que estén a temperatura ambiente. Necesitamos la cantidad de 500 gr de puré.

Enchufamos el horno para precalentarlo a 180º.

Separamos las yemas de las claras de los huevos. Montamos a punto de nieve las claras, bien con máquina o con varillas. Es importante añadirle una puntita de sal pues nos ayudara mucho que suban.

Miramos que la temperatura de la patata esté correcta y le añadimos las yemas y mezclamos ayudándonos de una cuchara o mejor una lengua.

Vamos añadiendo poco a poco el azúcar, envolviendo siempre. Después igualmente haremos con la almendra y le rallaremos la piel del limón.

Por último añadiremos poco a poco las claras montadas, siempre haciendo movimientos envolventes para mezclar.

Tendremos un molde preparado al que habremos engrasado con aceite de girasol, mantequilla o margarina. El molde puede ser redondo, rectangular… al gusto, pero eso sí, adaptado al tamaño.

Llenamos el molde con la mezcla que hemos hecho y lo metemos al horno.

Dependiendo del horno, necesitará alrededor de media hora. Una señal inequívoca de que está en su punto es meterle un palillo en el centro, si sale limpio la coca ya está hecha.

Si veis que coje mucho color y aún no está terminado, taparlo con un papel de aluminio.

Desmoldar aún en caliente y dejar que enfríe. Sobre una rejilla al aire sería lo ideal.

A la hora de servir, podéis espolvorear con azúcar glass por encima. A gustos.


lunes, 20 de noviembre de 2023

ARRÒS AMB FESOLS I NAPS

 

Sin lugar a dudas, es el plato más característico de nuestra Comunidad Valenciana. No hay pueblo o localidad donde bajo diferentes nombres no se cocine, especialmente en las comarcas de l'Horta, la Ribera, la Costera, la Safor, la Marina Alta i la Marina Baixa… Ni que decir tiene, la variedad del mismo, más contundente si cabe en las elaboraciones de las ollas o calderas que se cocinan en fiestas populares de diversas localidades. Olla de San Antón”, “Olla pobre”, “Caldera”, “Calderes de Sant Antoni”…

La tradición mandaba el cocinar este arroz coincidiendo con la matanza del cerdo, ingrediente casi exclusivo por el que hace esta receta tan especial y sabrosa. Por cierto, matanza tradicional que la legislación Europea nos ha arrebatado y que estaba muy arraigada en muchas casas de nuestros pueblos, dependiendo de ella la subsistencia de todo el año.

Ingrediente principal e imprescindible para este arroz, también llamado “arròs junt” es la variedad de nabo llamado napicol, acompañado de judías y la ya dicha carne de cerdo. En muchas comarcas, como la Marina Alta, también es imprescindible añadir las pencas, que no cardos de cultivo.

El hecho de añadir embutidos es más en las elaboraciones de las ollas o calderas en algunas comarcas.

«Arròs en fesols y naps», es una de las poesías más populares de Teodoro Llorente, que apareció en el almanaque de conferencias culinarias en el año bisiesto de 1892 (Madrid, 1891, pp. 48-49; ACC 1892), con datación de «Valencia, 22 diciembre 1891» y que fue reproducida por el Almanaque de Las Provincias en 1892 (Valencia, 1891, p. 309; ALP 1892) y el 12 de enero de 1892 en Las Provincias (LP 1892), en un artículo titulado «Sobre cocina» firmado «W.» que, según se hacía constar.

 

Per l’horta, tocant mitjdia,

plens de infantil alegria,

dijosos y satisfets,

tornaven a la alqueria

dos pobres fematerets.

 

L’un y l’altre, a l’escoltar

les dotse, que en so de queixa

els cridaven a la llar,

tingueren una mateixa

idea: la del dinar.

 

Lo més menut, que li guanya

a l’altre que l’acompanya

en vivor, li digué així:

–«Si fores el rey d’Espanya,

¿què dinaries tu vui?».

 

Alsant lo front ple de arraps,

y soltant la llengua pronta,

li contestà: –«¿Pues, no hu saps?

¡Quina pregunta més tonta!…

Arròs en fesols y naps».

 

«¿Y tu?» –afegí lo major.

Lo menut llansà un suspir,

y torcant-se la suhor,

li replicà: –«¿Què he de dir,

si tu has dit ja lo millor?».

 

[1891]

 Vamos a cocinar para seis personas, que sería lo normal en una casa. Aunque también era costumbre cocinar algunas raciones de más, pues este arroz frío dejado reposar es muy exquisito, por lo que se guardaba algún plato para la noche o el día siguiente.

Recordar que si se cocinaba al medio día, no siempre estaba el hombre que había ido al campo de “recapte” y realizaba la comida fuerte por la noche al terminar sus labores. De ahí la costumbre de guardarle uno o dos platos tapados con otro plato para ser engullido con avidez.

Para la receta típica (aunque como digo, puede sufrir variaciones según localidades), necesitaremos:

500 gr. de cerdo troceado. Costilla, espinazo, manita… Puede añadirse un trozo de rabo, careta. Y unos trozos de tocino.

2 o 3 nabicol según tamaño.

1 nabo blanco (Opcional)

Corazón de col y hojas verdes tiernas.

200 gr. de judías.

400 gr. de arroz variedad Albufera de Tartana.

4 pencas, que no cardos, ni mucho menos de acelgas. Ver AQUÍ

Aceite de Oliva Virgen Extra.

Sal.

Pimentón de hojilla Rebost.

Azafrán Desbrín.

Agua.

Cazuela al fuego, cubrimos el fondo con aceite de oliva y añadimos la carne para darle unas vueltas y sellarla en lo posible. Los huesos son difíciles.

Mientras limpiamos las pencas quitándoles los hilos y fregándolas con sal gruesa. Las cortamos en trozos que luego nos quepan en la boca.

Pelamos el nabicol y el nabo si lo ponemos y lo troceamos todo en tantas partes como raciones cocinemos.

Cortamos en trozos el corazón de la col.

La carne sellada, añadimos una cucharadita de pimentón de hojilla, removemos y cubrimos con aguja fría la mitad de la cazuela.

Añadimos las pencas. Las habichuelas, si las añadimos ahora, cortaremos la ebullición tres veces, por lo que recomiendo tenerlas hervidas a parte para añadirlas junto con el arroz más tarde.

Sal y dejamos que hierva alrededor de media hora, donde incorporaremos el nabicol troceado, el nabo en su caso y los trozos de col. Las hojas las rompemos a trozos con las manos y para dentro también.  

Es costumbre, dado de nuestro territorio húmedo en invierno, el poner las hebras de azafrán enrollado en un papel encima de la tapa de la cazuela para secarlo. Casi al final se aplastaba dentro del mismo papel para hacerlo casi polvo y lo añadíamos al guiso.

Pasada media hora más, miramos como andamos de caldo y añadimos la misma cantidad de agua que de arroz (vaso por vaso) pues después de cocerlo debe quedar caldoso. Cuando rompa de nuevo el hervor, añadiremos el azafrán (18 hebras), las habichuelas y el arroz. Dejamos a fuego fuerte unos minutos y después lo bajamos lo justo para que hierva sin la tapadora para ayudar así a que evapore parte del agua que hemos añadido y quede en su punto. Veinte minutos máximo y a emplatar.

El caldo ha de quedar trabado, las pencas tiernas, el sabor y el olor inconfundible de este plato tan nuestro. Tan valenciano.  


sábado, 6 de mayo de 2023

BORRETA DE MELVA DE PEDREGUER

 

Per a 4 persones necessitarem:

400 g de melva en salaura
10 tomaques seques
1 cabeça d'alls
3 culleraes de farina
1 cullerada de pebre roig fullat
Mig got d’oli d'oliva

Dos hores abans de començar, deixar en remulla amb aigua calenta les tomaques per a hidratar-les.

Escaldar la melva durant uns minuts en aigua bullint per a reduir la seua salinitat i deixar-la després en aigua amb gel perquè s'endurisca, tallada en trossos xicotets i reservar.

En una cassola de fang o en una paella gazpachera, se sofrigen els alls sense pelar i xafat amb un colp.

Quan estiguen daurats, se li afig la farina i es cuina removent-la sense parar. Afegirem el pebre roig, removem fins a integrar-lo amb la farina. Sempre sense deixar de remoure. Afegirem ara l'aigua en què tenim en remulla les tomaques hidratant-se (un got) i en alçar el bull agregaren les tomaques rehidratades i els trossos de melva.

Deixar bullir a foc lent entre 10 i 15 minuts amb cura que no se'ns pegue. Quan l'oli comence a pujar a la superfície serà el moment d'apagar el foc.

Observar que no hem afegit sal. En principi sol haver-hi suficient amb la qual aporta la melva, però a meitat de cocció comprovar i rectificar si fora necessari.

Podem variar la quantitat de farina perquè queden més o menys espesses. El seu aspecte final ha de ser el d'unes farinetes amb tropesons.



BORRETA DE MELVA DE PEDREGUER.

Para 4 personas necesitaremos:

400 g de melva en salazón
10 tomates secos
1 cabeza de ajos
3 cucharas de harina
1 cucharada de pimentón de hojilla
Medio vaso de aceite de oliva

Dos horas antes de comenzar, dejar en remojo con agua caliente los tomates para hidratarlos.

Escaldar la melva durante unos minutos en agua hirviendo para reducir su salinidad y dejarla luego en agua con hielo para que se endurezca, cortada en trozos pequeños y reservar.

En una cazuela de barro o en una sartén gazpachera, se sofríen los ajos sin pelar y chafado con un golpe.

Cuando estén dorados, se le añade la harina y se cocina removiéndola sin parar. Añadiremos el pimentón, removemos hasta integrarlo con la harina. Siempre sin dejar de remover. Añadiremos ahora el agua en que tenemos en remojo los tomates hidratándose (un vaso) y al levantar el hervor se agregaran los tomates rehidratados y los trozos de melva.

Dejar hervir a fuego lento entre 10 y 15 minutos con cuidado que no se nos pegue. Cuando el aceite empiece a subir a la superficie será el momento de apagar el fuego.

Observar que no hemos añadido sal. En principio suele haber suficiente con la que aporta la melva, pero a mitad de cocción comprobar y rectificar si fuese necesario.

Podemos variar la cantidad de harina para que queden más o menos espesas. Su aspecto final debe ser el de unas gachas (farinetes) con tropezones.

viernes, 10 de marzo de 2023

MERLUZA A LA VALENCIANA

 

          Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Que pocos platos nuestros (recetas) existen que les llamemos “a la valenciana”. En otras regiones se vanaglorian de ello, que si… a la Vasca, a la Catalana, a la Andaluza… aquí parece que nos conformemos con la Paella Valenciana y todavía nos peleemos si con estos o con aquellos ingredientes, pensando que valenciana significa de la capital y nada más lejos que eso.

Cocinar pescado en paella (recipiente) es muy típico de nuestra región, así conocemos los famosos “Cruets” o “Llandetes”.

Cocinar el pescado “a la cazuela” conocemos muchas recetas, pero la merluza a la valenciana es típica de los municipios de la comarca del Camp de Túria, y seguro que es poco conocida fuera de ese territorio. Lluç a la valenciana.

Esa salsa puede utilizarse para cualquier otro pescado.

INGREDIENTES para cuatro personas:

1 kg de pescado (calcular dos rodajas por persona)

1 cebolla

2 huevos

1 limón

1 Bote de aceitunas verdes sin hueso

½ litro de caldo de pescado

Pan rallado

Perejil

Sal y pimienta

Aceite de oliva

ELABORACIÓN:

Deberemos tener previamente hecho un caldo de pescado. Yo lo hago con morralla, cangrejos y algún que otro pescado de roca. Añado una cebolla y un tomate. Dejo hervir sobre media hora o un poco más a fuego medio. Saco de la olla la cebolla y el tomate y con un brazo batidor trituro y después cuelo con un colador chino o de tela aún mejor. Sale un caldo delicioso.

Para esta receta, primero que todo herviremos los huevos en un cazo con agua y un chorrito de vinagre. Dejamos cocer unos 10 minutos.

En una cazuela cubrimos el fondo con aceite de oliva. Cortaremos la cebolla en juliana y la rehogamos. Cuando bien dorada añadimos las rodajas de merluza sal pimentadas (podemos usar filetes) y las doramos por los dos lados. Yo he usado un Golfas (anjova). Puedes hacerlo con cualquier pescado que quieras, aunque la receta original es con merluza. Lo importante es el gusto de la salsa que al final quede.

Mientras, podemos hacer un majado (OPCIONAL) en un mortero con un poco de sal, y el perejil picado. Cuando lo tengamos añadimos los huevos duros picados y después añadimos las aceitunas troceadas. Seguimos machacando bien hasta que se haga una masa homogénea y reservamos.

A mí me gusta más cortar muy finamente el perejil y las aceitunas y rallar los huevos duros sin machacar.

Tenemos el pescado ya marcado por los dos lados y con la mano apretamos medio limón para que el zumo caiga sobre el pescado.

Espolvoreamos con pan rallado y también añadimos el majado o la picada por encima. Añadimos el caldo de pescado. Dejaremos que empiece a hervir, para después bajar el fuego a suave durante veinte minutos. Comprobamos de sal.

Serviremos bien caliente.

Podríamos marcar el pescado y reservarlo, añadiéndolo en los últimos diez minutos.

Opcionalmente puedes añadir un vasito de vino blanco seco aunque con el sabor de las aceitunas no es necesario.


jueves, 23 de febrero de 2023

ARROZ CON PATA

 

     Mi receta publicada en Vida Mediterránea 

Si hay un arroz típico Alicantino tenemos que hablar de este, el arroz hecho con pata de ternera. En la ciudad de Villena es todo un referente.

Normalmente se cocina con cazuela de barro y terminado al horno, pero también podemos, con un poco más de paciencia, cocinarlo en paella.

El requisito indispensable es la utilización de la pata de ternera, que le dará una textura especial debido a la gelatina.

INGREDIENTES para cuatro personas:

  • Un kilo de pata de ternera.
  • 300 gr de arroz Tartana, variedad Albufera.
  • 150 gramos de garbanzos secos.
  • 1 cebolla.
  • 1 tomate maduro.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 morcilla tierna de cebolla,
  • 1 longaniza tierna roja
  • Pimentón de hojilla Rebost
  • Azafrán Desbrín D.O. La Mancha
  • Medio vasito de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

ELABORACIÓN:

  • Pediremos al carnicero que nos corte la pata de ternera en rodajas. Advierto que no son fáciles de encontrar y en los masymas supermercados, en sus carnicerías si no las encuentras, deberemos encargarlas con anterioridad.
  • Debemos hervirla, por lo que si no queremos emplear al menos dos horas en ello, usaremos una olla express u olla rápida que en 45 minutos la tendremos lista.
  • Introducimos la carne con el agua fría en la olla, con un poco de sal y esperamos que llegue a ebullición para poder espumar bien y dejar el caldo limpio. Taparemos la olla dejando cocer los 45 minutos.
  • Los garbanzos los hervimos, habiéndolos tenido en remojo desde la noche anterior o utilizamos un tarro con ellos ya hervidos.
  • La morcilla y la longaniza les quitamos la piel y reservamos. Voy a cocinar el arroz en paella.
  • Un vaso de agua a unos 40 grados de temperatura en un tarrito, infusionamos alrededor de 25 hebras de azafrán Desbrín. Podemos tostarlo si vemos que está un poco húmedo y picarlo antes. Veremos como el agua va tomando ese color característico que después transmitirá junto con su sabor al guiso de una forma más homogénea.
  • Tendremos la pata de ternera cocida. Sacamos la carne y colamos el caldo. Esperamos a que la carne enfríe y cuando este templada, no fría del todo, vamos separando la carne de los huesos. No os olvidéis de los tuétanos. Tenemos la carne que cortaremos a trocitos por un lado y los huesos que desechamos.
  • Picamos bien la cebolla, y el ajo. Rallamos el tomate que debe estar bien maduro.
  • Empezamos. Paella al fuego, aceite de oliva, fuego medio bajo, empezamos a pochar la cebolla. Cuando empiece a estar transparente añadimos el ajo. Vamos removiendo.
  • Hacemos hueco en el centro y añadimos ahora una cucharada de pimentón de hojilla Rebost. Removemos bien y echamos el tomate. Seguimos removiendo. Ya he dicho que es una receta que necesita tiempo y paciencia. Os aseguro que el resultado vale la pena.
  • Deshacemos a trocitos la morcilla y la longaniza roja y la añadimos. Vamos removiendo. Hora de meter la carne, mezclamos, los garbanzos, mezclamos y por último el arroz al que le daremos unas vueltas sin llegar a sofreírlo.
  • Calculamos el doble de caldo (600 ml) más el vaso de agua donde hemos infusionado el azafrán.
  • Subimos el fuego justo hasta que empiece a hervir y lo bajaremos hasta lo justo para que siga cocinando. Es el momento delicado pues el caldo es pura gelatina y se nos puede pegar al fondo. Por eso, de vez en cuando, le daremos un repaso con una cuchara mientras quede caldo por arriba.
  • Cuando empecemos a ver el arroz por encima ya sin caldo, dejaremos de tocarlo, bajaremos al mínimo el fuego, y escucharemos hasta que crepite (el arroz nos habla) para retirarlo del fuego.
  • Es un arroz sin muchos secretos, pero si un poco delicado de hacer al cocinar con pura gelatina. Cuidado siempre de que no se os pegue en el fondo, pues echaríamos a perder la receta. Controlar mucho el calor.

Si conseguimos darle un ligero “socarrat”, ya ni os cuento. Por eso hay quienes al cocinarlo al horno, para finalizar aún le da un toque de fuego para ver si lo consigue.

Dejaremos reposar unos diez minutos antes de emplatar.