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lunes, 23 de febrero de 2026

BORRETA DE PULPO

 


En las XXI jornadas gastronómicas de la “Bossa de Polp” organizadas por el Ayuntamiento de Miramar, el pasado domingo día 22 de febrero, tuve el placer de participar con la elaboración de esta receta.

La ‘borra’ es uno de los guisos más antiguos de la cocina alicantina, hoy prácticamente desaparecidos y cocinados en el ámbito familiar.  

La ‘borra’ es una forma de conservar verduras, que cosechadas en verano se secaban al sol encima de los cañizos que se utilizaban para secar las uvas de moscatel después de escaldarlas para convertirlas en pasas.

Se secaban tomates, berenjenas y pimientos, que era cortado en mitades y rodajas y expuesto al calor del sol en los cañizos hasta que pasificaban.

Después se guardaban en bolsas de tela con un puñado de ajos y ramillete de lavanda para evitar que entraran las polillas y otros insectos que lo echara a perder.

 Dado que cada verdura sólo había en su temporada, las que se cosechaban en verano tenían que secarse o meter en botellas o botes para, una vez esterilizados al baño maría, guardarlo para su consumo en invierno. 

La ‘borra’, cuando quería ser utilizada para cocinarse, se echaba un puñado de ella en una cazuela de agua hirviendo, y en un par de minutos, estaba hidratada y dispuesta para ser cocinada, agregándose algún guiso.

El etnógrafo Francisco G. Seijo Alonso (Gastronomía de la Provincia de Alicante. 3ª ed. Alicante, 1977) nos da una detallada relación de recetas de ‘borra’ con las múltiples variantes que tiene en los pueblos del valle de la provincia

Es muy conocida la Borreta de Alcoy, Cocentaina y pueblos de alrededor. Se cocina principalmente para la cena.  Hay muchas variantes según las poblaciones en las que en algunos se le añade acelgas, ñoras, coliflor o según que pescado como el bacalao o melva salados (y desalados), atún o sepia e incluso botifarra y carne como la de pollo. La verdura siempre deberá ser de temporada.

Para la ocasión, hice mi versión de la Borreta (tomate seco), esta vez utilizando pulpo.

Utilice una paella para cocinar de 60 cm. Lo normal en casa sería cocinar en una olla plana o incluso en una, tipo parisién.

Con los ingredientes que voy a enumerar, salieron 45 tapitas. Lo que equivaldría a 12 cumplidas raciones para 12 comensales en plato. Cada uno haga cálculos para los ingredientes necesarios según su número de comensales.

Ingredientes:

6 cebollas grandes

6 patatas grandes

2 pulpos de alrededor de kilo y medio cada uno. Congelados

8 alcachofas tiernas y grandes

12 tomates secos

Agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimentón de hojilla y guindilla triturada.

En primer lugar, descongelaremos el pulpo (debe estar congelado para romper las fibras y se nos quede tierno). Lo dejaremos en la nevera la noche anterior. Lo limpiamos y en una olla con litro y medio de agua hirviendo sin sal, importante, lo introduciremos tres veces seguidas, cogiéndolo por la cabeza y esperando cada vez que el agua vuelva a hervir. Lo asustamos para que luego no se nos pele al cocerse. La tercera vez, lo sacamos y lo dejamos caer para hervirlo a fuego medio 20 minutos por un Kg de peso, añadiendo 10 minutos más por cada kg.  Es decir, para nuestros pulpos de kilo y medio, serían suficientes 25 minutos. Pincharemos la pata por la parte más gorda con un palillo para comprobar que este en su punto. Apagamos el fuego y lo dejaremos que repose veinte minutos. Lo sacaremos entonces y dejaremos que enfríe totalmente. El caldo, una vez frío, lo colaremos y reservamos. Lo vamos a utilizar.

En un vaso de agua, pondremos a remojo los tomates. Yo los corto a trocitos.

En una cazuela, añadiremos un vaso de aceite y en él, a fuego sueve iremos pochando las cebollas que hemos cortado en juliana (tiras finas y alargadas). A media cocción, añadiremos un poco de sal para ayudar a sacar el agua que contiene. Removeremos de vez en cuando.

Pelamos las patatas y las cortamos en laminas de alrededor de 3 milímetros (para cocinar en cazuela puedes cortarlas chascándolas o como se quiera.

Pelamos y limpiamos las alcachofas cortándolas en láminas. Es conveniente introducirlas en agua con limón para que no ennegrezcan. Si tienen pelos, los retiramos.

Tenemos todos lo ingredientes preparados.

A la paella echamos la cebolla con su aceite que henos pochado y la repartimos por toda la paella. Ponemos encima las patatas en laminas. Salamos sin miedo. 


Vamos colocando las láminas de alcachofa, los trocitos de tomate hidratado bien repartido y el pulpo que hemos troceado. Añadimos una cucharada de pimentón esparciéndolo, así como un poco de picante triturado al gusto. El agua donde hemos hidratado los tomates también la metemos en la paella.



Encendemos el fuego a tope y cubrimos todo con el caldo de la cocción del pulpo que como he dicho, lo hemos colado. Justo solo para cubrir las patatas. Con el calor residual de cocción se cocinará todo.

Cuando empieza a hervir por todo, bajaremos a fuego medio para que justo en veinte minutos, se no haya cocido la patata, haya evaporado el caldo y nos quede el aceite con todos los sabores integrados.











Ver vídeo pinchando aqui

Publicación aquí

martes, 26 de agosto de 2025

GUISADO DE TERNERA AL VINO AMONTILLADO

 

Mi receta publicada en Vida Mediterránea


El origen de cocinar con vino debe coincidir con el primer vino que elaboró Noé, porque desde la más remota historia este ha sido un ingrediente fundamental en todas las cocinas del Mediterráneo. Al menos existen registros de su uso en la antigua Roma, por ejemplo, el cocinero Apicio lo utilizaba en sus recetas. El vino enriquece los platos aportando sabor, acidez y profundidad, además de ablandar las carnes y realzar los sabores al evaporarse el alcohol durante la cocción.

Para 4 personas

800 gr. de ternera para guisar.

1 cebolla mediana

4 dientes de ajo

½ vaso de vino. Amontillado o blanco seco

400 gr de patatas pequeñas estilo guarnición

400 gr de setas (níscalos, esclatasangs…)

4 lonchas de buen jamón

Aceite de oliva, sal, granos de pimienta negra, dos hojas de laurel, ramita de tomillo y de romero a poder ser fresco y dos ramas de perejil.

Vamos a cocinar la carne, las patatas y las setas por separado para montar después el plato y presentar. Queremos que no se mezclen los sabores en un todo, que sería cuando lo cocináramos todo junto. Queremos ir degustando y mezclando sabores a nuestro antojo en el plato.

Limpiamos bien las setas (níscalos, esclatasangs…). Las más grandes las cortamos en trozos, las pequeñas enteras.

En una olla, cubrimos el fondo con aceite de oliva. Marcamos ahora los trozos de ternera por todas sus partes para sellarla. Retiramos y reservamos.

Marcamos unas tiras de un buen jamón Ibérico. Retiramos. Ahora los dientes de ajos con su piel y las setas. A fuego bajo pues sólo nos interesa que suelten parte de su jugo. Retiramos y reservamos.

Picamos muy bien la cebolla desechando la primera capa y la ponemos a pochar hasta que este bien transparente. No nos interesa se nos queme.

Ahora, añadiremos la carne y el medio vasito de vino. He puesto amontillado porque el resultado me ha sorprendido. Pero uno rancio, blanco seco… lo dejo a vuestra elección. Subimos el fuego y removemos para que el alcohol evapore.

Cubrimos ahora con agua, añadimos los granos de pimienta, el laurel, romero, tomillo y una pizca de sal. En una hora probaremos y miraremos si hace falta más. Dejamos cocer hora y media a fuego medio bajo.

Mientras tanto, limpiamos las patatas que deben ser nuevas, con su piel. En un cazo las cubrimos de agua, una pizca de sal, y las hervimos hasta que estén tiernas.

Cuando la ternera esté hecha, jugosa y casi sin caldo, habremos destapado la olla para que evaporara y reduzca su caldo, pondremos, sin mezclar, importante, las setas que habíamos reservamos y las laminas de jamón sólo para que se calienten. Tapamos.

Las patatas, cuando estaban hechas hemos tirado el agua y las hemos dejado en el cazo para que se secaran y las hemos mantenido calientes.

Tenemos todo para emplatar.

En el fondo de cada plato ponemos patatas partidas y un poco aplastadas con el tenedor. Ponemos por encima la carne y las setas con la lámina de jamón. Repartimos el caldo reducido que nos ha quedado.

Espolvoreamos con perejil picado. Te sorprenderá el resultado.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

PIERNA DE TERNERA GUISADA

 


                    Mi receta publicada en Vida Mediterránea


Vamos a elaborar un sencillo plato de carne acompañada de algunos ingredientes especiales.

Estamos en temporada de granadas y que mejor que incorporarlas a nuestras recetas.

INGREDIENTES (para 4 personas).

Para el Guiso:

– Un buen corte de carne de ternera de pierna. El morcillo o jarrete. Corte grueso. Alrededor de 1,200 Kg.
– Aceite de oliva virgen extra.
– Azafrán en hebras Desbrín.
– 1 cabeza de ajos y tres hojas de laurel.

Para acompañar:

– 2 botes de zumo de granada 100% natural M'Agrada.
– 150 gramos de arroz variedad Albufera de Tartana. Lo encontrareis en supermercados Mas y Mas.
– 1 cebolla.
– 1 patata.
– 1 coliflor tamaño medio.
– sal.

PREPARACIÓN:

En primer lugar vamos a poner en un cazo el zumo de una de las botellas del zumo de granada a reducir. Aconsejo hacerlo con tiempo pues necesitaremos enfriar y volver a calentar al menos dos veces. A fuego alto, cuando empiece a hervir lo mantenemos con cuidado de que no desborde y bajamos a la mitad. Removemos de vez en cuando para que no se nos pegue en el fondo pues los azúcares empezarán a aparecer. Cuando haya reducido la mitad, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Veremos como ya ha espesado. Volvemos a calentar esta vez a fuego muy bajo, removiendo de vez en cuando. Cuando haya reducido del todo, lo vertemos en un tarro y reservamos. Habremos obtenido un delicioso sirope o jarabe de granada natural.

Ahora vamos a guisar la carne. cubrimos el fondo de una cazuela con aceite de oliva donde con él caliente, marcaremos la pieza de carne por los dos lados. Importante que quede dorada y bien sellada. Limpiamos la cabeza de ajos, les damos unos golpecitos y los introducimos en la cazuela. Cuidado de no quemarlos. Cubrimos con agua, llevamos a ebullición, espumamos y bajamos el fuego al mínimo. Dejamos que cueza alrededor de hora y media.

Si lo hacemos en olla rápida, nos costará mucho menos tiempo pero la idea es que se cueza la carne pero quede entera para presentarla en un único plato al centro de la mesa. Se puede servir también de manera individual en platos.


Infusionamos el azafrán. 12 hebras en medio vaso de agua caliente a 55 grados y reservamos. Veremos como el agua va tomando el color amarillo.

Ahora tenemos tiempo de elaborar un puré de coliflor con patatas.
Para ello cortamos en trozos la coliflor y la ponemos a hervir junto con la patata pelada y troceada. Poquito de sal. Podemos hacerlo al vapor si queremos. Una vez cocida lo introducimos en un vaso batidor y hacemos un buen puré. Probamos de sal y añadimos si es necesario. Me gusta añadirle en el último momento un chorretón de aceite antes del último batido.  
Reservamos.

La carne la pinchamos y miramos lo tierna que está para calcular el tiempo restante de cocción. No nos interesa que se deshaga. Le echamos el vaso de agua con las hebras de azafrán infusionado.

Elaboramos ahora un arroz cocinado con zumo de granada para acompañar al plato. No os asustéis, que ha salido delicioso. Una sartén grande al fuego, con un poco de aceite de oliva y pochamos media cebolla cortada muy finamente. Sacamos de la olla un vaso de caldo donde se está cocinando la carne.

Añadimos a la sartén el arroz y removemos mezclando la cebolla ya pochada. Echamos el vaso de caldo y tres vasos de zumo de granada de la botella que reservamos. Recordamos que una la utilizamos para el sirope. Añadimos un poco de sal. A fuego alto y bajamos a fuego medio.

Debido a la concentración de azúcar que va a producirse, la cocción va a ser lenta, por lo que casi cuando haya evaporado el caldo añadiremos otro vaso de zumo de granada y seguiremos cociendo a fuego bajo. Probamos el arroz y añadiremos un último vaso si fuese necesario. El arroz debe quedar hecho y entero. Os parecerá raro, pero la combinación de la cebolla, del caldo de cocer la carne y el zumo de granada me sorprendió de como quedo de bueno ese arroz agridulce. Un gusto muy especial.

Hemos hecho un sirope de zumo de granada; hemos cocido la carne; infusionado el azafrán; hemos hecho un puré de coliflor y patatas y hemos elaborado un arroz rojo con zumo de granada.

Emplatamos: Haremos una media luna con el arroz. Pondremos el puré y encima la carne. Regamos con una cucharada del caldo de cocer. Decoramos con unas gotas del sirope de granada.

sábado, 18 de febrero de 2023

PATATAS A LA MARINERA CON BUÑUELOS DE BACALAO

 

    Mi receta publicada en Vida Mediterránea


INGREDIENTES para cuatro personas:
1 kilo de patatas
8 gambas
100 gr de almejas
2 piezas de merluza fresca grades.
1 cebolla
2 hojas de laurel
1 trozo de pimiento verde
3 dientes de ajo
1 kg de morralla de pescado de roca
½ kg de cangrejos
Una cebolla y un tomate maduro
Aceite de oliva, sal, pimienta, clavo de olor, hojas de laurel y agua
Azafrán en hebras

Para los buñuelos:300 gr de bacalao desalado
2 huevos
Medio vaso de harina
1 sobre de levadura seca
Media cebolla
Medio litro de aceite de oliva o girasol
Un ramillete de perejil tierno
Sal

ELABORACIÓN:Primero que todo vamos a hacer el caldo. Metemos la morralla de pescado en una olla junto con los cangrejos, la cebolla pelada y el tomate. Pondremos las dos cabezas de las merluzas que habremos cortado en dos partes cada una. Dos hojas de laurel, dos clavos de olor y unos granos de pimienta. Poco de sal. Con dos litros de agua cubrimos. 

Cocemos a fuego fuerte, espumamos y dejamos a fuego medio sobre media hora más.

Ahora haremos los buñuelos de bacalao. Una olla al fuego con el litro de agua. Cuando hierva, escaldamos los tacos de bacalao y los sacamos. Retiramos la olla del fuego y la reservamos con el agua.

Cortamos la media cebolla y la picamos con el cuchillo todo lo fina que podamos. Lo mismo hacemos con las hojas de perejil tierno.

En un bol, añadimos los dos huevos y los rompemos con una varilla sin batirlos. Añadimos el medio vaso de harina y del sobre de la levadura y vamos mezclando y dando vueltas con la varilla. Un poco de sal, pues el bacalao no debe tener nada. Cuando veamos que se nos ha hecho una crema no muy espesa (si hace falta añadimos una cucharada o dos del agua en la que hemos hervido el bacalao), añadimos la cebolla y el perejil. Removemos. Ahora añadimos el bacalao que hemos desmigado con las manos sin “destruirlo” y con una cuchara lo envolvemos todo dentro de la masa.

Una sartén con el aceite lo ponemos en temperatura más bien alta (en vitrocerámica el nº 8).

Con una cuchara la llenamos de la pasta que hemos hecho y con otra cuchara nos ayudamos para ir colocándolas en la sartén. Veremos cómo hinchan por el calor. Vamos cocinándolas y dándoles la vuelta y dejando que se doren. Con esta cantidad te saldrán al menos 12 buñuelos que puedes congelar dentro de un táper.


Los vamos retirando y dejándolos sobre papel absorbente. Reservamos.

Las almejas sin son frescas debemos dejarlas en agua y sal para que suelten la posible arena que pudieran tener. Si son congeladas no habrá problema.

Vamos con la receta. Pelamos, lavamos y troceamos las patatas en trozos medianos.
Pelaremos y picaremos los ajos, la cebolla y el trozo de pimiento también. Lo más fino posible.

Cazuela al fuego, cubrimos el fondo de aceite de oliva y empezamos sofriendo la cebolla, el pimiento y el ajo (todo muy finamente cortado). Cuando este todo bien pochado, incorporamos las patatas, unas vueltecitas y cubriremos generosamente con el caldo que habremos colado previamente. Añadimos, alrededor de 20 hebras de azafrán que hemos picado y que desleímos con un poco de caldo. Añadimos también los buñuelos de bacalao y dejamos que se haga el guiso a fuego lento sobre veinte minutos. A media cocción probamos de sal e incorporamos los cuatro trozos de merluza, las almejas y las gambas. Tapamos la olla.

Pasado el tiempo, vemos que las patatas están en su punto, apagamos el fuego y dejamos reposar el guiso diez minutos antes de emplatar.

Podemos poner mejillones en lugar de almejas o sustituir la merluza por cualquier otro pescado de carne firme.

lunes, 14 de noviembre de 2022

GUISO DE PULPO CON PATATAS

 

      Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Nuestro guiso más popular y conocido con pulpo es el que se cocina con pencas, pero hay muchas más maneras de cocinarlo. Así pues… ¡Vamos a ello!

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 pimiento rojo y 1 verde
  • 1 cebolla mediana
  • 4 dientes de ajo
  • 4 tomates de rama maduros
  • 4 pulpitos (medio kg)
  • 3 hojas de laurel
  • 2 patatas
  • Pimentón de hojilla Rebost
  • Sal y aceite de oliva.

Elaboración: 

En primer lugar vamos a cocer los pulpos que hemos limpiado y quitado los ojos y la boca o pico. Las cabezas, al no ser muy grandes, prefiero no limpiarlas, la cuezo tal cual puesto que la “melsa” (el bazo) romperá y junto con la gelatina nos dará un caldo sabrosísimo y más espeso.

En una cazuela ponemos un chorretón de aceite de oliva, los pulpos, un poco de sal y el laurel. Tapamos y encendemos el fuego medio. Sin añadir agua, lo coceremos con la propia que soltará.


Mientras, prepararemos, las verduras. Picaremos en brunoise el pimiento rojo, el verde, la cebolla y el ajoPelaremos los tomatesLas patatas también las pelamos y las chascamos y las dejamos cubiertas en agua.


Cazuela al fuego, cubrimos el fondo con un buen aceite de oliva, un poquito de sal y empezamos con la cebolla y el ajo. Cuando veamos que se pone transparente ponemos el pimiento rojo, el pimiento verde, removemos y ahora una buena cucharada de pimentón de hojilla. Cortamos los tomates en gajos y los añadimos también. Removemos y bajamos el fuego para que el tomate suelte su zumo.


Habrá pasado el cuarto de hora, veinte minutos. El pulpo habrá soltado toda su agua y estará casi cocido. Los sacamos, retiramos y desechamos las hojas de laurel. Lo cortaremos a trocitos incluyendo la cabeza.


Añadimos al guiso las patatas chascadas que hemos sacado del agua. Removemos y metemos los trozos del pulpo, cubrimos con el caldo sin colar del pulpo y esperamos que levante el hervor. Probamos de sal y rectificamos si es necesario.


Bajamos a fuego medio y en quince minutos, máximo veinte, en que cocerán las patatas, tendremos un guiso de cuchara con un sabor potente y sorprendente.

Venga, todos a cocinar.


lunes, 17 de octubre de 2022

RABO DE TORO

 


      Mi receta publicada en Vida Mediterránea

Algunos podrán decirme que el guiso de rabo de toro, su estofado, es típico de Córdoba, incluso hay quienes dicen que de allí proviene su origen, siendo su receta más famosa la que data del siglo XVI, la cual procedía del cocinado de los rabos de los toros bravos tras las corridas. Este guiso era considerado comida de «pobres», aunque hoy no lo sea. Las gentes más humildes de la ciudad de Córdoba esperaban con paciencia a que se abrieran las puertas traseras de la ya desaparecida plaza de toros de Los Tejares, donde el torero, según la costumbre, regalaba el rabo, las orejas, las vísceras y demás casquería, mientras que el empresario, apoderado y algún carnicero con algo de poder monetario se quedaba con las partes nobles del toro como el lomo, solomillos, patas…

Pero, siempre hay un pero, su verdadero origen se remonta a la época romana, existiendo referencias escritas en el libro “De re coquinaria” de Marcus Gavius Apicius.

Este exquisito guiso paso de las pobres casas a las tabernas y de ahí a los banquetes reales, pasando a ser un plato de ricos y de ahí que su fama se extendiera por toda España, especialmente en las capitales con plazas de toros como Valencia, Alicante y Castellón.

Se dice que hay tantas recetas de rabo de toro como cocineros que lo preparen.

Y por eso, ahí va la mía.

INGREDIENTES (para 4 personas):

  • 2 Rabos de toros, buey, vaca o ternera
  • 1 tomate rallado
  • 4 Zanahorias
  • 4 Puerros
  • 2 Cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • Pimienta negra molida
  • Sal
  • Harina de trigo
  • Aceite de oliva virgen extra

Además para, marinar la carne:

  • 1 litro de Vino tinto seco
  • 2 hojas de Laurel
  • 3 ramitas de perejil
  • 1 ramita Romero
  • 1 cucharada de pimienta en grano negra
  • Ramita de tomillo fresco (imprescindible)
  • Ralladura de piel de naranja
  • 2 dientes de ajos rallados

Y la mitad de la verdura expuesta arriba.

PREPARACIÓN

  •  La noche anterior metemos los trozos de carne (ya cortados) en un bol o jofaina y le añadimos la mitad de la verdura limpia y cortada en trozos a excepción del tomate. El laurel, perejil, romero, la pimienta y la ralladura de la piel de naranja, la de los ajos y el tomillo. Cubrimos con un buen vino tinto, no vale cualquiera.

El día siguiente sacamos la carne y colamos el vino con el que hemos macerado.

La carne la secaremos bien con papel absorbente, la salpimentamos y enharinamos.

  • En una olla cubriremos el fondo con aceite de oliva y vamos friendo la carne a fuego medio para que no se nos queme la harina. Cuando este bien dorada la reservamos.
  • En ese mismo aceite prepararemos un sofrito con el tomate rallado y el resto de verduras cortadas, porque si utilizáramos las mismas de la marinada, más que sofreírse se cocerían al soltar el vino que han absorbido y dejarían sabor a alcohol. Las zanahorias para que no se deshagan las reservamos y las añadiremos media hora antes de apagar el fuego.
  • La verdura en su punto, añadimos el vino, subimos el fuego y esperamos a evaporar el alcohol. Hecho eso, incorporamos la carne y añadimos al menos medio litro de agua. Deberá estar cociendo entre dos y tres horas a fuego lento. Si ves que le va faltando líquido iremos añadiendo agua.
  • Pasado el tiempo, comprobamos que la carne se desprende del hueso nada más que mirándola. La retiramos.
    Sacamos aparte las zanahorias que se nos habrán quedado en su punto y las reservamos para emplatar.
  • Ahora el resto de verduras que trituraremos o pasaremos por un pasapurés mientras reducimos un poco más el caldo si es necesario.
  • Devolvemos la carne a la cazuela con la verdura trituradas, y en que esté caliente emplatamos. Decoramos con trocitos de zanahoria. Este guiso de un día para otro gana muchísimo.

viernes, 14 de octubre de 2022

BONITO CON PATATAS

   


 Mi receta publicada en Vida Mediterránea


Guiso tradicional donde los haya. Podríamos cocinar con atún, melva, bacoreta, dentón, mero, emperador o pez espada que no es lo mismo aunque muchos lo crean.

INGREDIENTES (Para 4 personas)

  • 1 bonito fresco de alrededor de un kg.
  • 1 cebolla mediana
  • 3 dientes de ajo
  • 1 Pimiento verde
  • 1 Tomate maduro
  • 1 Guindilla (opcional)
  • 3 Patatas
  • 1/2 vasito de brandi
  • Pimentón de hojilla
  • Hoja de laurel
  • Aceite de oliva, sal y agua

PREPARACIÓN 

  • En primer lugar, le diremos al pescadero/a de nuestro supermercado masymas habitual que nos limpie el bonito quitando las espinas y la piel. Que lo abra por la mitad y nos haga cortes sobre cinco centímetros de grosor. Si lo preferimos podemos pedir que nos lo hagan a tacos. Deberán salirnos al menos 8 piezas.
  • Empezaremos por picar (cortar lo más finamente posible) la cebolla, el ajo, y el pimiento al que le quitamos el rabito y las semillas. Pelamos el tomate, lo abrimos y retiramos todas las semillas, y lo picamos igual.
  • Cazuela al fuego, cubrimos el fondo con un buen aceite de oliva y pochamos la cebolla hasta que empiece a dorarse. Añadiremos un poco de sal. Hora de añadir el pimiento, el ajo, la guindilla y una buena cucharada de pimentón de hojilla que le dará su olor, sabor y color y esperamos un minuto, y sin que se nos queme nada añadiremos el tomate.
  • Removemos y cuando veamos que empieza a reducir y antes de que se nos pegue en el fondo añadimos las patatas cascadas en trozos medianos.  Añadimos el medio vasito de brandy y encendemos para flambear, con cuidado de no quemarnos las cejas. Movemos con cuidado la cazuela para que la llama se reparta.
  • Cuando se apague cubrimos con agua (opcional con un caldo de pescado) y elevamos el fuego. La hojita de laurel. Cuando llegue a ebullición, bajamos el fuego, tapamos y dejamos que se cocine entre 20 o 30 minutos. La patata debe quedar hecha pero no desecha. Probamos de sal y rectificamos si es necesario.
  • Si nos gusta más espeso podemos reducir más el caldo cocinando sin la tapa. También podemos sacar un trozo de patata, chafarlo y añadirlo para que espese más.

    ¿Y dónde está el bonito?

  • Cinco minutos antes de apagar el fuego añadiremos sus trozos procurando que queden cubiertos con el guiso.
  • Ahora sí o sí, tapamos la cazuela con el fuego al mínimo. Los 5 minutos y el calor residual después serán suficientes para que el pescado nos quede hecho y gustoso. Nunca hay que cocinarlo en demasía. Dejaremos que repose unos minutos y serviremos. Si esperamos más tiempo destaparemos la cazuela para que salga el calor.

    Lo he presentado con hinojo marino fresco que me vuelve loco.

    Aproveche.

sábado, 20 de agosto de 2022

CALAMARES CON PATATAS

 



Una receta muy sencilla que nos sorprenderá su resultado.

Para cuatro personas necesitaremos:

Calamares

1 pimiento rojo y 1 verde

2 ajos

1 tomate grande maduro o dos más pequeños

2 patatas

Pimentón de hojilla

Pimienta blanca

2 hojas de laurel

Aceite de oliva virgen extra y sal

Agua o un caldo suave de pescado.

No he puesto las cantidades de calamares, porque dependerá que tipo de calamar usemos. El mejor y más apropiado sería el de potera y nacional, que es sin duda, la variedad de calamar de mayor calidad. Su forma de capturarlo, con anzuelo, y la época en la que se lleva a cabo a finales de verano, otoño hasta el mes de enero incluso hasta la primavera, les confiere un sabor muy intenso y una textura única. Al ser de tamaño más grande que los demás, con dos nos bastaría para cocinarlos. Podríamos comprar y usar anillas de este calamar en diferentes formatos.

No obstante, se vende el calamar Patagónico o Loligo Patagónica, que procede de las aguas de la Patagonia (sur de Argentina), Chile y las Islas Malvinas, es mucho más económico y para cocinar se adapta mejor que el nacional, pues tiene las paredes menos gruesas y lo hace más apto para guisar, teniendo una textura y sabor adecuado. Para cada cosa lo suyo, para la plancha o brasa nunca usaremos el patagónico.

Lo que si les advierto es que nunca confundamos la sepia o el calamar con la pota. No es lo mismo y su precio es mucho menor, por lo que muchas veces nos quieren dar gato por liebre.  Fijaros fundamentalmente en el tamaño y la posición de las aletas, asi como los dos tentáculos más largos, para distinguir entre calamar o pota. Si queréis saber más, pincha AQUÍ.


Pues bien, vamos a cocinar nuestro calamar patagónico.

En primer lugar, si no lo hemos comprado ya limpio (venden bandejas ya preparadas), lo limpiaremos quitándole la pluma o caña de su interior, retiramos el “pico” de la boca, abriendo los tentáculos y presionando la boca con los dedos, nos saldrá con facilidad. 
Separamos los tentáculos de la cabeza.

Le quitamos la telilla, esa capa fina y oscura del exterior. 

Foto Gastroandalusí

Le damos la vuelta como un calcetín introduciendo el dedo gordo en su interior y desechamos los restos internos. Lo cortamos en rodajas.

Foto Gastroandalusí

Como este tipo de calamar es más pequeño, necesitaremos al menos entre 350 o 400 gramos o una bandeja ya limpios. Si los compramos congelados dejar que descongelen en la nevera antes de utilizarlos.

Cazuela al fuego, cubrimos como siempre el fondo con un buen aceite de oliva.

Picamos muy fino el pimiento rojo y verde y lo metemos cuando el aceite esté caliente.

Pelamos los ajos y los cortamos también hasta picarlos. Ahora rallamos el o los tomates. Le añadiremos una pizca de bicarbonato para quitarles la acidez.

Añadimos el ajo y los calamares, dándoles una vueltecita que cambien el color, sal pimentamos con pimienta blanca e inmediatamente el pimentón de hojilla, dos vueltas y el tomate.

Tapamos la cazuela y esperamos que suelten sus líquidos. Necesitaremos añadir ahora un vaso de caldo de pescado o de agua. (No os voy a decir nada sobre una pastilla de caldo concentrado). Las hojas de laurel. Cocemos sobre 15 minutos a fuego medio. Controlamos el líquido abriendo o cerrando la tapa pues lo necesitamos para cocer las patatas. Probamos de sal.

Ahora sí, pelamos las patatas y las chascamos a trocitos medianos. Los metemos en el guiso y esperamos sobre veinte minutos que cuezan.

Nos deberá quedar “caldosito”. Si queremos espesarlo sacaremos un trozo o dos de patata, la chafaremos con un tenedor y lo volveremos a meter en la cazuela.

Al servir, podemos espolvorear con un poco de perejil y ajo finamente picados. Un plato de cuchara para mojar pan.

viernes, 28 de enero de 2022

POP AMB PENQUES / PULPO CON CARDOS


 Per a 4 persones

1 Kg de polp

1 tomaca madura

4 Penques tendres

3 creïlles

4 tomaques seques

1/2 gotet de brandi

Oli oliva

Alls

Jolivert

Pebre roig fullat

Aigua

Sal

En primer lloc posarem les tomaques seques a hidratar amb el brandi.

Netejarem les penques, omplint-nos el cuenco de la mà amb sal grossa i fent-les passar, una a una, tancant la mà i estrenyent. Així quedarà neta d'eixa pelusseta que solen tindre i contribuïx a llevar-li l'amargor. Les netegem amb aigua i les tallem de manera que ens càpien després en la boca. Reservem en aigua freda i un poc de llima perquè no se'ns facen negres.

Els polps els netegem llevant-los la part dura de la boca i els ulls. El cap el separem, l'obrim amb atenció de no trencar la melsa (el bazo) que té en el seu interior perquè és boníssima i li dóna un gust especial al guisat. Trossegem el polp.

Triturem dos alls pelats, unes branquetes de jolivert fresc, la tomaca seca junt amb el brandi amb què ho teníem a remulla (toc especial).

Cassola al foc. Cobrim el fons amb oli d'oliva i afegim la picada que acabem de fer, dos voltetes i ara una bona cullerada de pebre roig fullat. Removem i de seguida, perquè no se'ns creme, afegirem la tomaca ratllatda. Quan vegem que reduïx llavors omplim mitja cassola amb aigua i les penques que teníem preparades.

Deixem que puge el bull i introduïm el polp i el seu melsa.

Provem de sal i deixarem cuinar a foc lent amb la tapadora entreoberta durant 45 minuts.

Haurem pelat, netejat i trencat (chascar) les creïlles, que incorporem ara. En vint minuts més, les creïlles i el guisat estarà fet. Abans tornarem a provar de sal per si cal rectificar. A emplatar.

 

PULPO CON PENCAS

Para 4 personas

1 Kg de pulpo

1 tomate maduro

4 Pencas tiernas

3 patatas

4 tomates secos

1/2 vasito de brandi

Aceite oliva

Ajos

Perejil

Pimentón de hojilla

Agua

Sal

En primer lugar pondremos los tomates secos a hidratar con el brandi.

Limpiaremos las pencas, llenándonos el cuenco de la mano con sal gruesa y haciéndolas pasar, una a una, cerrando la mano y apretando. Así quedará limpia de esa pelusita que suelen tener y contribuye a quitarle el amargor. Las limpiamos con agua y las cortamos de manera que nos quepan después en la boca. Reservamos en agua fría y un poco de limón para que no se nos hagan negras.

Los pulpos los limpiamos quitándoles la parte dura de la boca y ojos.  La cabeza la separamos, la abrimos con cuidado de no romper el bazo (la melsa) que tiene en su interior pues es buenísima y le da un gusto especial al guiso. Troceamos el pulpo. 

Trituramos dos ajos pelados, unas ramitas de perejil fresco, el tomate seco junto con el brandi con el que lo teníamos en remojo (toque especial).

Cazuela al fuego. Cubrimos el fondo con aceite de oliva y añadimos la picada que acabamos de hacer, dos vueltecitas y ahora una buena cucharada de pimentón de hojilla. Removemos y enseguida, para que no se nos queme, añadiremos el tomate rallado. Cuando veamos que reduce entonces llenamos media cazuela con agua y las pencas que teníamos preparadas.

Dejamos que suba el hervor e introducimos el pulpo y su melsa.

Probamos de sal y dejaremos cocinar a fuego lento con la tapadora entreabierta durante 45 minutos.  

Habremos pelado, limpiado y chascado las patatas, que incorporamos ahora. En veinte minutos más, las patatas y el guiso estarán terminados. Antes volveremos a probar de sal por si hay que rectificar. A emplatar.