Mi receta publicada en Vida Mediterránea
No estamos muy acostumbrados a asociar el cordero con el arroz. En cambio, en otras culturas como la musulmana (Islam) y judía, es prácticamente la única carne que se utiliza en los guisos, al no consumirse la de cerdo.
Pero esta receta es extremadamente deliciosa y muy fácil de hacer.
Necesitaremos para 4 personas:
300 gr de arroz largo de Tartana.
4 jarretes pequeños de cordero o trozos de pierna con hueso
30 gr de pasas sin hueso.
60 gr de garbanzos cocidos.
1 zanahoria
1 cebolla
Una cucharadita de tomate concentrado
Aceite de oliva, sal, pimienta negra, agua y azafrán en hebras
Empezamos poniendo las pasas en remojo en un poco de agua.
La carne, la salpimentamos y en una cazuela con aceite de oliva la marcamos a fuego medio. Le damos las vueltas suficientes y la cubrimos con agua, la justa. Al levantar el hervor, espumamos, añadimos unos granos de pimienta y dejamos cocer lentamente alrededor de 45 minutos.
Pondremos alrededor de 20 hebras de azafrán en medio vaso de agua para hidratarlo.
Coceremos el arroz con el doble de agua (utilizamos el agua con el azafrán) moviéndolo de vez en cuando hasta dejarlo seco. Debido a su alto contenido en amilosa requiere de mayor tiempo para su cocción. Así que necesitaremos entre 18 o 20 minutos. Si vemos que necesita de más agua, le añadiremos un poco pero ahora en caliente. El arroz debe quedarnos suelto nada apelmazado.
Tenemos la carne y el arroz ya cocidos. La carne la retiramos del poco caldo que debe quedarnos y la desmenuzamos un poco guardando la carne pegada a los huesos.
Pelamos la zanahoria y las cortamos en trocitos. Y hacemos lo mismo con la cebolla.
Los garbanzos ya cocidos los repasamos bajo el grifo y reservamos.
Cazuela plana al fuego, chorro de aceite generoso, y echamos la cebolla, le damos unas vueltas y dos cucharaditas de tomate concentrado, volvemos al meneo, y ahora añadimos la zanahoria, la carne, el arroz, los garbanzos y las pasas. Añadimos una pizca de sal. Removemos todo y añadimos un tercio de vaso del caldo de cocción de la carne. Todo debe quedar integrado. Las verduras preferiblemente al dente.
Removemos por última vez para que todo se mezcle y se moje con el caldo y dejamos que se seque a fuego medio sin tapar. Servimos en platos individuales.

