lunes, 18 de enero de 2016

ARNADÍ





El Arnadí, es un dulce tradicional valenciano que algunos ponen en Xátiva su origen, y muy tradicional en la comarca de la costera (Valencia). Aunque sin duda su procedencia es árabe ya que los musulmanes permanecieron en la costa valenciana durante siglos y dejaron una huella que permanece de manera muy visible en nuestra gastronomía. 

Con el paso de los años se convirtió en un dulce tradicional de Semana Santa y Cuaresma y su receta ha ido pasando de generación en generación hasta llegar a nuestros días. 

Como curiosidad decir que el nombre Arnadí proviene del árabe y su significado es dulce. Se piensa que puede ser una derivación de Garnatí (granadino), ya que este dulce se elaboraba en todo el Reino de Al-Andalus cuya capital era Granada. 


Para la elaboración del Arnadí necesitamos:

Ingredientes para 10 personas: 1 kg de pulpa de calabaza o 1 kg de pulpa de boniato o mitad y mitad de cada clase; 1 kg de azúcar; 4 yemas de huevo; 200 gr de almendra molida hecha harina (piñones, opcional); almendras repeladas enteras; ralladura de corteza de limón y 5 ó 6 gr de canela.

Empezaremos asando la calabaza y los boniatos en el horno a una temperatura de 180º durante hora y media. Es conveniente que cueza lento para que evapore lo máximo posibles sus líquidos. Se les quitará la piel, las pepitas y se chafa con un tenedor la pulpa de la calabaza hasta dejarla como pasta fina y la del boniato de igual forma, si hemos decido incorporarlo y se introduce en un saquito de tela o red. Se dejará colgando toda la noche para que vaya escurriendo de forma natural. Debe quedar una masa sin líquido. 

A la mañana siguiente se mezcla la pulpa con el azúcar a partes iguales y las yemas de huevo batidas y añadiremos a la masa la harina de almendras. 

En una cazuela iremos cocinando esta mezcla entre 15 y 20 minutos removiéndola sin parar para que no se nos queme ni se nos pegue. En el último momento añadimos y mezclamos la ralladura de limón y la canela. 

Sacaremos y dejaremos que repose y enfríe alrededor de quince minutos. 

Con la mezcla obtenida formaremos unos conos o pirámides que colocaremos en cazuelitas de barro. Adornaremos pinchando almendras enteras, peladas y crudas y los piñones si hemos decidido incorporarlos y espolvorearemos con almendra molida y azúcar. El fondo de las cazuelitas es conveniente untarlas con un poco de manteca fresca de buena calidad (que no dé sabor rancio) o mantequilla para que no se pegue la masa. 

El horno precalentado a 180º, introducimos las cazuelitas hasta que la masa esté ligeramente dorada (15 o 20 minutos).

Se puede incorporar a la masa antes de cocinarla, pasas sin pepitas y trocitos de nueces. 


Fácil y delicioso.

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