jueves, 9 de mayo de 2019

ORELLETES



Mi receta publicada en el Blog Vida Mediterránea


Estas pastas fritas son típicas de la comarca del Camp del Túria y del Maestrazgo, donde solo las elaboran a nivel casero.

También son típicas de otras regiones donde se les denomina de forma diferente, como por ejemplo, Orellanes en baleares, crespells en cataluña, en menorca y mallorca donde tienen forma de flor, el crespeth a la vall d’Aran les aurelhetas occitanes, les orellas do Entroido de Galicia, o les orejuelas, en castellano típicas en castilla la mancha, que no son más que las hojuelas.
¿Has oído alguna vez la frase “miel sobre hojuelas?.

Esta receta ya aparece en la edad media, en el libro de San Soví en 1324.

En el Camp de Túria, concretamente en Nàquera i Bétera és un dulce que se elabora tradicionalmente en sus fiestas patronales. Siendo un dulce típico de la localidad de Serra

Ribera Alta del Xúquer, en la localidad de Real (antiguamente, Real de Montroy) es un dulce tradicional que se elabora para servirse en bodas, comuniones, como también en sus fiestas patronales.

Existen varias recetas, pero he elegido la más sencilla y que haremos como antiguamente hacían nuestras abuelas.

Los ingredientes para elaborar esta receta tradicional y artesanal son:


6 Huevos.
Aceite de oliva.
Anís.
Harina de trigo.

Cogemos un huevo y lo abrimos con cuidado por la parte de arriba sin romperlo, como si fuéramos a mojar pan.

Vaciamos el huevo crudo en un bol. La cascara nos servirá como antiguamente se hacía, para saber las medida en los ingredientes.

Llenaremos pues, la cascara del huevo con aceite de oliva y lo echaremos al bol.

Ahora media cascara de anís dulce y empezamos removiendo con la mano sin batir. Poco a poco, y sin dejar de remover, alguien nos tendrá que ayudar a ir rompiendo uno a uno el resto de los huevos, hasta conseguir que todo quede ligado.

Ahora vamos poniendo harina que cogemos en un puñado y vamos soltando poco a poco para que se vaya integrando con la mezcla. No hemos dejado de remover la mezcla.

Cuando veamos que ha cogido consistencia y ya podamos trabajarla, lo volcamos sobre la mesa o el mármol enharinando y vamos a amasar. Cuando veamos que esta la pasta buena, terminaremos untándonos las manos con aceite de oliva integrando la masa, extendiéndola y recogiéndola para terminar nuevamente amasando.

Ahora haremos bolitas del tamaño de una nuez. Una caña de cañar pelada, será nuestra aliada, para aplanar las bolitas y dejarlas finas y redondas como si de una coca de maíz se tratara, pero todo lo fina que podamos. Para ello, iremos aplanando con la caña sobre un papel de horno, para ayudarnos después a recogerla y echarla en el aceite. Aceite que ya tendremos en una sartén calentándose.

Aceite bien caliente, echamos una y con la misma caña (hay quien se ayuda con dos) pinchamos en el centro y le damos vueltas para que se plieguen mientras se fríen y adquieran la forma de oreja. Le damos la vuelta y ya tendremos nuestra primera “orelleta” hecha. Así una a una hasta terminar con todas.
Ahora, se pueden espolvorear con azúcar o bañar con miel, e incluso echar anisetes por encima.

El anís dulce, se puede sustituir por mistela e incluso se puede variar los ingredientes, por ejemplo: 1 vaso de mistela, 1 vaso de aceite de oliva, 1 vaso de cazalla (anís seco), 1/2 kg de harina y 6 huevos. Probad y comparad.