Mi receta publicada en Vida Mediterránea. La carne del conejo es de las más sanas que existen para el consumo humano. Su alto contenido en proteína y al ser muy baja en grasas, hace que su consumo sea muy saludable. Se puede cocinar de múltiples maneras, como asada, guisada u horneada, y combina bien con muchas hierbas aromáticas.
Nosotros vamos a cocinarla haciendo un guiso tradicional de los que nos recordarán nuestra infancia. Un guisado sencillo pero muy sabroso.
Para ello, necesitaremos para 4 personas:
Un concejo troceado en porciones.
1 pimiento rojo.
200 gr de caracoles (xonetes). 3 patatas grandes.
4 dientes de ajo.
1 guindilla o cayena.
Aceite de oliva, azafrán en hebras, sal y agua.
Tendremos limpios y hervidos los caracoles. Obvio explicar como hacerlo pues supongo a todos conocer el proceso. No obstantes, si optáis por comprarlos congelados, recomiendo volver a limpiarlos frotándolos entre si y cambiando varias veces el agua. Retiraremos algunos trozos rotos de caparazón que seguro tendrán. Guardarlos con un poco de agua hasta el momento de cocinarlos.
Llenamos medio vaso de agua y dejamos caer 16 hebras de azafrán para que nos suelte todo su aroma y sabor, a esto le llaman infusionar. Antiguamente, sobre todo en invierno, cuando podía estar húmedo, se metían las hebras entre papel y se tostaba poniéndolo encima de la tapa de la cazuela, luego se picaba y añadía al guiso. Cualquiera de las dos opciones nos vale.
Cazuela al fuego, añadimos generosamente aceite de oliva hasta cubrir el fondo, salamos la carne y la introducimos para ir friéndola a fuego bajo y muy lentamente. Este proceso es que nos garantizará el buen resultado final. Debemos sacar todo el sabor de la carne y pasarlo al aceite. Casi al final añadiremos los dientes de ajo chafados con su piel y el picantito.
Mientras tanto habremos asado un pimiento rojo, lo habremos pelado y haremos tiras con él. Obvio decirles que existen en el mercado ya listos para cocinar que podéis comprar.
La carne ya la tenemos bien dorada y frita, la cubrimos con agua añadiendo los caracoles limpios y ocho tiras de pimiento rojo asado. A fuego medio bajo la coceremos alrededor de 30 minutos. La carne de conejo que venden es super tierna y no necesita la misma cocción como antaño que mataban el conejo del corral.
Pasado ese tiempo, nos habrá reducido el caldo, por lo tanto, añadiremos el medio vaso de agua con el azafrán y ahora también las patatas que hemos pelado y cortado. Removemos con cuidado para mezclar todo.
Veinte minutos más tendrán la culpa de tener un guiso de conejo con patatas y caracoles digno de los mejores cocineros. Dejar los últimos diez minutos con la tapa abierta para que evapore caldo si veis que tiene demasiado. Debe quedar lo justo para emplatar y mojar pan.
Atreveros. Receta fácil a más no poder. Seguir los pasos como os he indicado y seguro que triunfaréis.

