miércoles, 13 de diciembre de 2017

PIJAMA




Mi receta publicada en el Blog Vida Mediterránea


Hablando de pijama en gastronomía, algunos jóvenes se preguntarán qué tendrá que ver esta prenda de dormir con la cocina. Hablamos hoy del mítico postre: baluarte entre los años 60 y 90 que fue, en todo restaurante que se preciara, el colofón imprescindible en cualquier comida, boda o banquete.

El pijama es una variación del famoso Pêche Melva creado por el prestigioso cocinero francés Auguste Escoffier en el hotel Savoy de Londres (1892), en honor a la cantante de ópera Nellie Melba. Es una receta a base de melocotón cocido, salsa de frambuesa y helado de vainilla, que obtuvo rápidamente fama internacional.

Fue en 1951 cuando desembarcó la Sexta Flota de los Estados Unidos en el puerto de Barcelona, y sus marineros buscaban en la zona, bares y restaurantes donde satisfacer su hambre y vaciarse los bolsillos. Cerca de allí, estaba y está el emblemático restaurante "7 Portes" que abrió sus puertas en 1836. Los marineros preguntaban por el mítico postre y fue Paco Parellada, responsable entonces del restaurante, quien creó su versión del plato con los ingredientes parecidos que tenía a mano, en respuesta a la demanda extranjera ya que no tenía aquél postre en su carta. El nombre se lo dio como interpretación fonética del habla americana, del “pechmelva” a pijama.

A partir de ese momento, el pijama se convirtió en un plato estrella que fue extendiéndose por toda la costa mediterránea.

La receta original lleva, tal y como podéis observar en la foto, flan, melocotón y piña en almíbar con bola de helado de vainilla, y por supuesto, nata.

Este plato, vive hoy sus horas bajas, supongo que debido a su simplicidad y al auge de la cocina creativa, pero he querido recordar este icono que tantas veces remató una buena comida en los antiguos merenderos a orillas del mar.